miércoles, 17 de mayo de 2017

"DREAMS"-ASTRONAUT PROJECT

DREAMS
ASTRONAUT PROJECT
(2017)
Este nuevo trabajo de Alberto Zegarra, el hombre que está detrás del proyecto astronauta, no podía tener un mejor marco para su recepción, exposición en los principales medios de comunicación, así como el anuncio de su participación junto a otras bandas peruanas en la próxima edición del festival Primavera Sound Barcelona, a celebrarse en dos semanas.
El sonido de este nuevo álbum nos deja sorprendidos, pues esperábamos por algo más extrovertido tras disfrutar de dos de sus anticipos, la frenética “Future Colors” y la inocente “Inside Of Me”, durante su última presentación en Arequipa (2015), sin embargo, Zegarra nos presenta un sonido todavía más ensoñador e introspectivo que en su debut. Aquí no hay exploraciones por la galaxia pop de rasgos lúdicos e inocentes, ni danzas con “alienígenas”, sino se siguen por esos ambientes nostálgicos ya visitados en su disco debut, donde la expedición se adentra hacia el lado más romántico e íntimo de su autor.  Ya el músico nos había anticipado no tener “intención de querer hacer un género en particular”, por lo que va por donde le guie su inspiración.   
La galaxia pop de Zegarra ahora se traslada a confines más introspectivos
Es así que el disco arranca con la breve “Zeta Reticuli”, pieza que pareciera extraída del “Kid A” (2000) o el “Amnesiac” (2001) de Radiohead; una especie de hibrido, por cuyos cimientos construidos con teclados taciturnos, cansinos pero retumbantes, salen disparados una serie de sonoridades y programaciones espaciales, además de macizas programaciones de percusión.
Introduciéndonos hacia un ambiente espacial dominado por la melancolía, asoma “Dreams”, cautivándonos con su ascendente electrónica, delicada y mágica, pero sobre todo seductora.  Más sonidos que evocan nostalgia aparecen con el pop sintético de “Sueños de Cristal”, cuyo ingenuo toque de “synth” resulta embelesador. Prosigue “Future Colours”, donde Zegarra toma de su pasado Corrosion, para expulsar sonoridades cuasi industriales mutándose con discotequeras, consiguiendo una mixtura de géneros, cuya solida amalgama de samples, guitarras y otros artilugios brindan una pieza compacta.
La etérea “Ella”, con su cariñosa sonoridad electroacústica de rasgos sintéticos, acompañada por un palpitante “loop”, logra uno de los temas más redondos del registro. Sigue “Inside Of Me”, convirtiéndose en un coqueto guiño hacia los parajes más alegres de su primer disco. Luego, unas cuerdas acústicas a las que se le unen imperceptibles líneas de teclados, se perfilan como preludio, esta pieza instrumental recibe el nombre de “To Be Alone pt.1”; su continuación, “To Be Alone pt.2”, acompañada por percusiones etéreas y voces susurrantes, permanece por senderos reflexivos.   
Zegarra añade sonoridades electroacústicas a su pop sintético.
Para el trayecto final, Zegarra extiende su ternura sonora a base de agradables teclados, delicadas programaciones y sutiles percusiones en la melódica “Año Luz”. Mientras que en “Balada De Una Estrella”, coge nuevamente la guitarra para ensayar unos riffs que nos hace evocar al grandioso “Everybody Hurts” de REM. A la marcha emprendida por sus hipnóticas cuerdas, se van sumando teclados, sonidos enigmáticos y una espectral percusión, para finalmente desvanecerse el corte y tras segundos de silencio, asomarse su repaso acústico y concluir con un esplendoroso teclado.
Dreams es una aventura distinta, que a primera vista nos pareció plana, pero conforme la hemos ido explorando una y otra vez, descubrimos una amalgama sonora sólida. Una obra esculpida con paciencia y donde el astronauta nos muestra la infinidad de parajes que aún nos puede llevar a inspeccionar a futuro.   









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