jueves, 6 de abril de 2017

EL MOTOTOUR FAGES-SAMALEA, Y SU PASO POR AREQUIPA

Crónica
Había sido una larga y agotadora jornada laboral, además de un largo viaje hasta El Quinqué que, para variar, sus calles y avenidas aledañas se encuentran devastadas por obras de construcción y los innumerables huecos que dejaron las lluvias pasadas, haciendo aún más pesada la travesía y para colmo un celular con la batería casi muerta, como para lograr buenas tomas de la presentación…en fin, llegamos y Los Viralatas estaban por concluir con su presentación y se acercaba el momento esperado, el de presenciar al dúo Samalea-Fages en directo.
Los argentinos han emprendido una gira por diversas ciudades del sur de Sudamérica, viajando a través de una motocicleta, conducida por el ex baterista de Charly García, IKV y Gustavo Cerati, por citar solo algunos artistas con quienes ha trabajado, además cuenta con once producciones en su haber, Cds-cuentos, bandas sonoras, entre otros proyectos, donde destaca la primacía otorgada al bandoneón, y ser autor del libro “¿Qué es un Long Play?” (2015), del cual se anuncia un segundo volumen y, que lamentablemente no trajo ni un ejemplar para la venta ni disco suyo a nuestra ciudad.
Por el lado de Marina Fages, cuenta con dos discos solistas: "Madera Metal" (2012) y "Dibujo de Rayo" (2015); también ha realizado otros proyectos musicales y artísticos, quien además es artista plástica.
Ambos a través de un show de casi una hora de duración, que realmente quedó corto, recorrieron sus respectivos antecedentes sonoros, alternado sus composiciones y presentando otras preparadas para la ocasión; dejándose escuchar una atractiva combinación de influencias, con Samalea demostrando su maestría con la percusión destreza con el bandoneón, creando sonoridades introspectivas, que penetraban hasta las profundidades del alma, mientras que Fages derrochando un eclecticismo digno de resaltar, donde confluyó lo garage con lo etéreo, experimentando con registros vocales, guitarrazos hardcore punk (del que confesó su predilección), sonoridades low-fi, hasta aproximaciones con el folk, tan solo con su voz y una minimalista pero contundente guitarra, sin pedaleras ni artilugios. Los músicos se dieron maña también para presentar piezas de rasgos jazzísticos y folclóricos, demostrando toda su versatilidad.
Samalea y Fages unieron sus talentos para una noche única, a pesar de los contratiempos y situaciones embarazosas que se presentaron. Pues si bien hubo una concurrencia aceptable, fue lamentable que, en plena actuación del dúo, gran parte del mismo se retirara (¿quizás ante la decepción de no escuchar un cover de Cerati?), reduciéndose casi a la mitad; los problemas con el sonido, del cual Marina mostró su malestar e incluso en la bella “Acantilados”, lo mejor de la noche, conduciéndonos por ensoñadores parajes, prefirió cantarla a capela antes de usar el micrófono. Para variar, ya antes había pedido a la gente que guarde silencio, esté atenta, aprecie la música y deje de conversar, y ni qué decir de un par de insoportables borrachos, cuyos insensatos diálogos se podían oír en todo el local y ante tanta incomodidad a la dueña del local no le quedó otra que largarlos. 
Tal como lo dijo Samalea esperamos que sea hasta una próxima oportunidad, con gente que acuda al evento por las razones correctas, pues ambos músicos manifestaron estar encantados con la ciudad y los paisajes que observaron en su travesía.