miércoles, 21 de diciembre de 2016

LOS MEJORES DISCOS PERUANOS 2016. Parte 1(40-31)

Como ya es costumbre, iniciamos nuestro recuento anual de los mejores discos mundanos comenzando por lo nuestro.
Este ha sido un año recargado de producciones en sus diferentes formatos, representando para nuestra persona una tarea titánica sus respectivas audiciones y selección, además que cada vez mis distintas ocupaciones seculares me impiden reseñar con prontitud los lanzamientos, teniendo en espera una considerable lista, en fin. 
Entusiasma la cantidad y variedad de propuestas, algo que viene cuesta arriba desde el 2013, sin embargo la calidad musical no está en esa misma proporción u algunas fórmulas carecen de innovación. Es plausible el empeño que le ponen tanto músicos como no-músicos en subir su material a la nube, pero creemos debe haber un mayor esmero en la presentación final, total nadie los apura ni existe disquera que les exija cumplir con plazos.
Sin más palabrería, iniciemos nuestro recuento.

40.   STONEARTH - EP
       STONEARTH     
Iniciamos nuestro ¿ranking? Con la producción del músico arequipeño Ricardo Rodríguez, quien lidera el proyecto Stonearth, acompañado por Hugo Velásquez en el bajo y Jorge Infantas en la batería, quienes disparan a mansalva a lo largo de su EP, todas sus influencias psicodélicas, hard-rock, stoner, heavy metal y space-rock.
En la instrumental “Cocacho”, somos capturados por la vorágine adictiva de sus “bosques” de guitarras, mientras que en la pesada “Entre Mis manos”, tras varios minutos de retorcidas guitarras, el tema sufre un interesante cambio sonoro, impulsado por la intensidad de sus guitarras psicodélicas y un palpitante bajo, llevándonos sus galopantes melodías hacia el delirio extremo. 
La oscura “Mientras Estoy Aquí” es otra densa marcha, poblada por corrosivas guitarras, densidad que se repite con mayor dureza en la extensa “Ve a lo Profundo”, así como en “Llévalo en Tu Ser”. Finalmente  la saturación y feedbacks primarios de “Cuatro Labios Mil Pétalos” abren paso a volátiles guitarras, edificando delirantes capas sonoras.
 
39.   EP -#1
        POOOW!
Este primer trabajo de Pooow!, que contó con la auspiciosa producción del músico chileno C-Funk, ex Los Tetas, es una incitación a sacudir el esqueleto, “explorando la relación del ser humano con la tecnología”. Electro-funk es la aproximación más acertada para definir al disco, donde las guitarras se ausentan y los synths suplen esa función, dándole ese toque sintético y pegajoso a sus piezas.
Los juguetones teclados cibernéticos de “Escuatro” nos hipnotizan y su lirica nos refriega una y otra vez las diversas formas en que la tecnología nos ha estresado la vida con sus “demandas”. Prosigue “Sin Dormir”, tema que ofrece las claves necesarias para clasificar a su propuesta como electro-funk, exhibiendo al bajo como el eje central sobre el cual transitan los diversos sonidos que exploran los músicos.
Los bocinazos y el abrasivo sonido sintetizado de “Hora Punta”, se encargan de golpearnos la cabeza y mentarnos el dominio del egoísmo y la lucha frente al tiempo en nuestra tortuosa rutina de ser parte de la congestión vehicular. Finalmente “Ponte en Off”, que por momentos nos recuerda a Devo, los Pooow! predican contra la “sobre-comunicación”, proponiendo el escapismo y el ponernos en “modo avión” ante la parafernalia tecnológica que nos rodea.
Atrevidos, desenfadados y sinvergüenzas se muestra el trío para dar rienda suelta a su peculiar irreverencia, expresando bajo sus sarcásticas líricas nuestra caótica cotidianidad, venida a menos paradójicamente por la modernidad tecnológica y la búsqueda del tan necesario vil dinero.

38.   VENGANZA
ASTEROIDE
Napalm Sound Records
Desde Puno, los hermanos David y Marco Rivarola, apoyados por el músico David Acuña Sanguinetti (Fifteen Years Old, Kinder, Autobus, La Mudafónica, entre otros) en la producción, quien también metió la mano en algunos temas, nos entregan un más que aceptable EP, donde sobresalen sus atractivas melodías ruidosas, apoyadas por interesantes arreglos de teclados, cajas de ritmo, loops y demás aparatos electrónicos, y esas voces desencantadas y tortuosas que imponen los Rivarola a sus canciones, otorgándoles cuotas de densidad a los mismos.
David y Marco Rivarola
Desde el arranque somos asaltados por la veloz “Hoy es Temprano”, corte de guiños Strokes y sonoridades “noise-rock”. Las revoluciones se reducen ligeramente para presentarnos una guitarra rítmica que se desplaza en clave lo-fi en “Una Sola Vez”, cuyas cuerdas fluyen sobre una portentosa percusión, acompañadas por golpes sintéticos y programaciones. En “Naufragio”, .Los juramentos ante la divinidad siguen su curso sobre una base de reverberaciones y ásperos punteos de guitarras en “El Cielo Sin Ti”.  “Mixtape” con su melódico pop-noise, a lo Jesus & Mary Chain, de donde surgen como apoyo de las guitarras, teclados, loops y programaciones,  cierra este trabajo.
 
37.  20 CM DE PARAÍSO
        CRIK FALUZI
Cuando ya esperábamos el primer álbum de estos “indie”, tras su auspicioso EP debut, este año se asoman con otro disco de similar formato. Una producción de seis breves piezas, diseñadas y perfiladas dentro del corte “indie-pop”, mostrándonos a un cuarteto que ha madurado su propuesta con creces, tras explorar con nuevas sonoridades.
Desde el inicio, el pegadizo riff de la melódica “Oso”, no pasa desapercibido, resaltando su atmósfera retro y su interpretación vocal derrochando inocencia. El “bowiesco” pop de “Temor al Vacío”, en virtud de su abrasivo saxofón y su bajo de rasgos funk, se encargan de transmitir ambientes bohemios y festivos. Las dulzonas cuerdas de “Radioterapia”, resultan atrayentes mientras que el coqueto bajo de “Estambul”, nos conduce hacia una dancística marcha noise-pop.  Más pop agridulce sale a flote con “Debajo del Agua”, de distorsiones cautivadoras, para luego una reposada “Duerme y escucha”, va arrojándonos de a pocos sugestivas ráfagas de feedback. 
Ahora sí esperemos que con estos dos buenos antecedentes, el siguiente trabajo sea el álbum.


36.   MIGRACIONES
KINDER
Anti-Rudo Records
Guardo gratos recuerdos de las lejanas presentaciones de la banda en la primera etapa del Jammin, donde me cautivo su fusión de guitarras con artilugios electrónicos, cultivando una especie de pop experimental. Tomaría algunos años todavía para que la banda lance su primera producción, un mini EP en el 2006 y posteriormente sus álbumes, Kinder (2010) y Archipiélago (2012), y cuando tuve la oportunidad de verlos en vivo como teloneros de The Cure, era claro que su música no era la misma, había sufrido una transformación hacia el post-rock y lo instrumental.
Tras cuatro años de silencio discográfico, el ahora quinteto, nos entrega un álbum de diez cortes, donde repasan sus diversas sonoridades exploradas a lo largo de su carrera, pero siempre tomando como estandarte la experimentación con las cuerdas, donde lo lúdicos y virtuosismo de sus músicos,  sostienen el pendón sonoro de Migraciones,  que además cuenta la participación vocal de Sergio Saba (Cecimonster Vs. Donka) imponiendo rabia en los sacudones sonoros de “Oakland”, Cristina Valentina ofreciendo ensueño en los momentos ruidosos de “Regresar” y Santiago Pillado (El Hombre Misterioso) otorgando densidad a ambientes oscuros y vertiginosos de “Ballenas”.
Si bien el virtuosismo, los arreglos de cuerdas y la improvisación son los baluartes del disco, éstas por momentos resultan previsibles, ocasionado que por momentos el material nos parezca monótono (paradójico ¿no?) pero justamente en ese afán experimental de poseen músicos, anhelamos en sus futuras producciones tomen nuevos aires.   


35.  VERSOS DEL INFRAMUNDO
        M.A.S.A.C.R.E.
         A Tutiplén Records
Luego de una década sin novedad discográfica y cambios en su alineación, M.A.S.A.C.R.E pega la vuelta con un trabajo que desde su siniestra y aterradora portada nos da un claro aviso de lo que aquí escucharemos, además de su explicito título, apelando al talento de sus integrantes para sacar al inframundo del subsuelo y traerlo a la tierra.
Coqui Tramontana (guitarra), Miguel Tuesta (bajo), Charlie Parra del Riego (guitarra) y Capi Baigorria (batería) se encargan de crear aplastantes ambientaciones, donde somos avasallados por sus amenazantes y galopantes cuerdas, así como sus asfixiantes aporreos, imponiéndonos ritmos que nos golpean sin piedad.
Fotografía: Roberto Rossi-Fiorella Velasquez Photography.
El disco exhibe momentos vibrantes, de una intensidad alucinante como en  la acelerada “Sombras de la Humanidad”, donde desde el arranque nos meten un puñetazo sonoro, con sus vertiginosas y abrasivas guitarras y opresivas percusiones, para luego recrear por ciertas sonoridades Maiden. Sin duda estamos ante uno de los mejores inicios de álbum de nuestra escena. Otro episodio de estallido infernal, se vive en la agobiante
“Ríos de Sangre”, donde las guitarras de Charlie de Parra y Coqui de Tramontana nos conducen por tiránicas atmósferas que nos dejan sin aire, además de un trabajo espectacular de Capi Barroiga en la batería, ejecutándola con tal marcialidad que pareciera como que sus tarolas y bombos quisieran replicar el sonido atronador de una ametralladora. Mención aparte para la densa interpretación que el vocalista Adrián Del Águila le impone al tema.
En la demente “Morir de Pie” nuevamente nos trituran los sentidos con otro brutal inicio, pero dicha fórmula se irá repitiendo en el disco, lo que irá quitándole sorpresa a algunos temas. Dejando de lado este aspecto, hay que resaltar la gran labor de los músicos como banda, presentando un trabajo compacto y que seguramente sus seguidores sentirán que su larga espera ha sido altamente recompensada.   

34.    SCALA MEGA HERTZ
     WILDER GONZÁLES AGREDA 
          Superspace records
En esta nueva entrega, el músico experimental de Los Olivos, nos prepara un enajenado menú más espacial y cósmico, distante de los abstractos sonidos terrestres presentados en Lima Norte Metamúsica (2014), llegando aun a lo alienígena, persistiendo en sonar insano, arriesgado y complejo, apoyándose en sonoridades IDM y ciertos trazos ambient.
Un repetitivo y desconcertante “men”, es replicado de principio a fin por una enfermiza voz robótica, marcando desde el arranque la insania de la propuesta de Gonzáles, sucediéndose sobre su interpretación androide, una serie de beats, descoloridos teclados, coquetas sonoridades a lo Chemical Brothers, además de extraños y densos ruidos y voces (suenan como a robot con arcadas) tan dementes que gozan de su predilección. La metálica “MF3”, constituida por una serie de sonidos metálicos que resuenan inconexamente, crean una ambientación maquinal, sobre la cual Wilder proclama delirantemente “mental…mental es toda” y sus armoniosas (y lunáticas) onomatopeyas, conciben realmente una “marcianada”.
La cosa se torna algo mágica con los fantasiosos sonidos iniciales de “Wil Volador”, pero estos se vuelven cada vez más enigmáticos hasta llegar a lo misterioso, algunos toques de piano free-jazz por ahí y cíclicos golpes sintéticos que logran incrustarse en el subconsciente. Tras la sensación soporífera, irrumpe la extraterrestre, “Ultratawa: Trans Andean Express”, cuyas sonoridades ufológicas se asemejan a las desarrolladas por los Boards of Canada, expulsándose chispazos IDM y la electrónica desarrollada por Silvania en su etapa terminal, pre-mutación Ciëlo, además de algunos ruidos maquinales dispuestos a lacerar los oídos y darnos de mazazos con sus atronadores golpes electrónicos. 
Sobre terrenos inhóspitos y colindantes con lo espeluznante, se dispara la compleja “Himeneo”. Luego, la sísmica “I Will Never Forget You 90’s”, de la que salen expulsados teclados cósmicos, se replican siniestras líneas de “synth” sobre ambientaciones desérticas, asomándose sobre el minuto siete, un escalofriante estallido maquinal (¿hemos sido encontrados por “aliens”?), logrando una sugestiva recreación de lo desconocido. La misteriosa “Ø”, edificada sobre lóbregos teclados, como Wilder lo dice en su letra, intenta recrear la sensación del vacío, hacer una descripción musical de este, envolviéndonos con su lúgubre sonoridad.
Nuevamente este artesano de la experimentación consigue otro disco “impuro”, alejado de los paradigmas sonoros convencionales, pero radical y de vanguardia.


33.    AMARILLO - EP
        KYLERAN
Superspace Records
Javier Fernández, Kyleran, músico electrónico partidario del no uso de la laptop para su creación musical sino la aplicación de tecnologías tradicionales como los sintetizadores e instrumentación analógica, nos presenta un disco de coloridas piezas, pensadas en la pista de baile.
La house “Amarillo” abre el disco, prosiguiendo “Instantes”, donde el músico improvisa y juguetea con sus aparatos electrónicos en medio de una atmósfera festiva. En la techno “The Weekend”, somos atrapados por sus envolventes percusiones sintéticas, tan adictivas como claustrofóbicas,
Los hipnóticos teclados de la experimental “The Weekend Pt.2” se tornan enigmáticos e insanos hasta llevarnos al borde de la demencia, para nuevamente transportarnos a parajes dancísticos. Una secuencia de percusión espacial sirve de preludio para las intervenciones lúdicas de Kyleran con sus teclados en “Vamos esta vez (Instrumental)”.
Los macizos golpes sintéticos de “Amarillo (Ymola Mix)”, alternándose con sonoridades cibernéticas y lacerantes percusiones, se transforman en una delirante pieza de baile. En la versión virtual clausura la fiesta, la prolongada “Tomorrow Never Ends (bonus track)”, la pista más experimental y aletargada en relación con sus antecesoras.
   
32.    MORNINGS-EP
DREAMS ON BOARD
Surrounding Label
La añoranza es lo que uno experimenta tras la escucha de este nuevo trabajo de Diego Meneses Suárez como Dreams On Board, añadiéndole una mayor dosis de melancolía a su impecable sonido, ya exhibido en Wishes (2015).
La ligera resonancia de la orilla del mar y de algunas gaviotas haciendo su aparición por allí, sirven como prólogo de lo que vamos a disfrutar a lo largo de este EP, iniciada con los melancólicos teclados de “With You”. Las íntimas atmósferas de “Mornings”, de rasgos ambient, evocan ternura y traen a nuestra mente los paisajes sónicos visitados en el Home (2014) de Brock Van Wey.
La delicada e intensa “Forever” genera otro momento de requiebro sonoro mientras que en “Elis” somos hipnotizados por las sonoridades de percusión minimalista entrelazándose con un cíclico y finísimo teclado. Clausuran el EP, los brasileros de Sentidor con su versión del tema  “With You”, suculenta pieza IDM, con ciertos aires Jon Hopkins, despojándonos de las capas de “nostalgia” sonora con las que hemos sido cubiertos para ahora envolvernos con intrigantes synths, loops, beats, y demás artilugios dispuestos a ponernos en trance.
Mornings es un trabajo convincente de principio a fin, estimulante para seguir con atención las futuras entregas de Meneses.


31.    VOL. II
CHOLO VISCERAL
Cuaderno Roto Producciones/Necio                     Records/Tóxico Producciones
Espontaneidad, experimentación e improvisación constituyen los postulados sobre los que se sostiene el sonido de Vol. II, un disco nada convencional, ni fácil de explorar, donde el stoner, la psicodelia, el free-jazz, el progresivo, el space y hard-rock transitan aleatoriamente para fusionarse y recrear ambientes delirantes, por momentos enajenados, colindando con lo inclasificable. 
Los Cholo Visceral nos conducen por una serie de ambientes cargados de inestabilidad sonora, como en “Explosión del Misti”, cuya amenazante avalancha sónica conformada por guitarra, saxofón y percusión, nos revuelca de un lado a otro. En “Muca” (hacer añicos en quechua), tras una “intro” de rugosas guitarras enmarañadas, un “descontrolado” saxofón sobre el pináculo dirige una instrumentación inconexa,  construyendo pacientemente un atmosférico huaylas del Mantaro, consiguiendo una espectacular sonorización, sin duda el momento más brillante del disco, que tras una pugna entre guitarrazos y sonoridad vernacular muta hacia ambientes free-jazz.
El sinuoso bajo de la delirante “Cholacos”, colisiona contra cuerdas, saxofones y percusión, transitando hacia parajes espectrales.  La sutil pero trastornada “Jarjacha” (en los andes, así se le conoce al demonio del incesto) pretende capturar la cosmovisión andina a través de sus cuerdas acústicas que se combinarán con guitarras noise, theremin y las sugestivas onomatopeyas de Silvana Tello, logrando otro genial momento del LP, mientras que en la enigmática “Cholo Visceral”, iniciada por un atrayente huayno, servirá para catapultarnos hacia ambientes espaciales, alternándose nuevamente con sonoridades andinas, el posterior desvarío de space rock, el revuelco de percusiones con osciladores y demás instrumentos.
En la misteriosa “10 años de terror”, ensayan una jornada de ultratumba, cuyas fantasmagóricas sonoridades se tornan asfixiantes, sucumbiendo ante los sombríos guitarrazos del cierre. Ese ambiente lóbrego proseguirá en la aterradora “El paso entre las lomas”, de genial aura siniestra, empujada por unos “embrujados” pianos y teclados.
Vol. II ofrece pues una serie de lisérgicos parajes sonoros, inspirados en el subconsciente y sus complejidades, donde el deliro, la paranoia, el terror, el pánico y los “excesos”, intentan ser representados a través de sus siete actos, transmitiendo sensaciones caóticas,  por momentos incompresibles pero nunca superfluos.    

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