miércoles, 29 de junio de 2016

SESIÓN INVERNAL:PAISAJE 3- Reseña

SESIÓN INVERNAL
PAISAJE 3
Muki Records
(2016)
Lo menos que podíamos esperar de un proyecto identificado con una de las obras majestuosas del pop contemporáneo y pretenciosamente autoproclamado como cultores de “trip-gaze” (sí, una mezcla de “trip-hop” con “shoegaze”), era un disco tan bueno como Sesión Invernal. Un trabajo que respalda con creces las elevadas aspiraciones del dúo mollendino conformado por el guitarrista Raúl Begazo (Aero, Fobya, Orquídea) y el “blogger”, Mauricio Miranda (Blog del Bam), plasmando en este álbum sus respectivos bagajes musicales.  
“Trip-gaze” es la etiqueta perfecta que usa el dúo para describir su trabajo musical, enlazando Brístol (cuna del trip-hop) con su natural Mollendo, ambas ciudades portuarias, y las ambientaciones invernales de su ciudad costera con las lóbregas del Reino Unido (patria del shoegaze), vaya coincidencias, o conceptos ya planteados por los músicos desde sus inicios, y también recogidas en las atrayentes fotografías que forman parte del arte del empaque del disco (diseñado por Mabel Salazar, esposa de Mauricio).
Raúl Begazo (guitarra, bajo, secuencias)  y  Mauricio Miranda (sintetizador, guitarra, samples)
Al dúo le tomó dos años la consecución de Sesión Invernal, disco grabado en Carmina Home Studio (propiedad de Raúl Begazo), pues si bien ambos músicos son natales de Mollendo, la distancia por sus respectivos empleos, fue un factor que influyó en la demora de la producción del material, caracterizado por un bajo bien pronunciado (y pisado también), creando sensaciones intrigantes, sobre las que transitan una serie de ambientaciones, volátiles cajas de ritmos, sonoridades drum’n’bass, murallas de distorsión, capas de feedback,  taciturnos teclados, melodías a downtempo, concibiendo música paisajística y muy rica en textura a pesar de su sencillez.
La “sesión” se inicia con la “ferroviaria”, “UVB-76 (intro)” dejándose escuchar audios quizás sampleados de dicha emisora rusa en onda corta, cuyo propósito es un misterio. La densa marcha de “Fire Bird” nos entrega hacia enigmáticas atmósferas, cuyas misteriosas secuencias y retumbantes pianos nos ponen en trance. Luego, la sonoridad ambient de “Sonar” sirve como soporte para lanzar vuelo a una flotante percusión, y posteriormente expulsar rugosas capas de feedbacks, dispuesta a “flagelar” el espacio.  Prosigue, la sofocante secuencia de percusión de “Hate”, que nos introduce a un tenso ambiente, donde nos vemos rodeado por un hipnótico bajo, desfilando una serie de atractivos ruidos.
La satura sonoridad etérea y misteriosa de “Doppelgänger” es realmente narcótica, algo de Boards of Canada por ahí, delirio del cual somos removidos por una potente descarga de corrosivas guitarras y ensordecedora percusión que resultan cautivantes. Luego en “Undermind” somos envueltos por una descontrolada y maquinal marcha, dispuesta a volarnos los sentidos. La “downtempo”, “Invernal”, apacigua nuestros ánimos, cuya lánguida pero paradójicamente rítmica marcha, se constituye como la compañera ideal para caminatas bajo la lluvia, resultando atractivos sus estruendosos sonidos sobre el final. La retorcida electrónica inicial de “Acid Trip” gira hacia una adictiva secuencia de percusión, disparando una serie de distorsiones embriagantes.
Con los sugestivos ambientes inhóspitos que nos dibuja “Midnight” y sus atmosféricas distorsiones, el dúo muestra su capacidad para trasladarnos a diferentes parajes sónicos sin problemas. La breve ambientación “acuática” primaria mutando hacia sonoridades mantra en “Raindrops” es genial, no en vano se convierte en mi pieza favorita del álbum, imposible retirarla del lugar más recóndito de mi cerebro, donde entre hipnóticas guitarras y percusiones étnicas nos lleva el subconsciente hacía la morada de los dioses, más hermosas notas de guitarra son expuesta en una dulce pieza acompañada por intrigantes golpes de piano y percusión desfilando en la nostálgica “Voyage”. Finalmente los Paisaje 3 nos sacan de un ensoñador paraje para transportarnos al tenso de “14”, cuyos nocturnos ambientes van sucediéndose sobre un punzante bajo, y el “scratch” de un viejo vinilo, y como “bonus track”, redondea la faena una sugestiva pieza de percusión y bajo, limpia pero contundente. 
Sesión Invernal, continúa con la feliz aparición de trabajos experimentales en lo que va del 2016, como los de Kimox y La Vie, para variar, también arequipeños (por si acaso soy limeño), que si bien los mollendinos repasan sonoridades noventeras ya exploradas, se muestran como un acto inédito en nuestro medio. De ahí la plausible labor de Luis Espinoza de Muki Records, por apostar por este proyecto musical ¿Disco del año? Sin duda estamos ante un serio candidato. 

jueves, 23 de junio de 2016

EL AIRE II, EL FIN DE LA ESPERA

II
EL AIRE
A TUTIPLÉN RECORDS
(2016)

Para quienes somos seguidores de El Aire, la salida de II ha significado el fin de una prolongada espera de 19 años desde que sabíamos de su proceso de gestación y anhelábamos algún día ver cristalizado su lanzamiento. Los primeros ensayos fueron registrados en un casete mediante una radiograbadora para que José Javier Castro (el cerebro de la banda) que por ese entonces trabajaba fuera de Lima, la pueda usar como “pista” y guía cada vez que se reuniría con Manolo Barrios, César Zamalloa, y Eduardo “el chuto” Andrade (quien reemplazó a Constantino Alvarez en la batería) para trabajar el material. Recuerdo que en los tiempos de Caleta, Julián Rodríguez nos mencionaba con gran entusiasmo la existencia de esta grabación y su contenido. Por diversas razones en 1998 los ensayos se detuvieron y con ello el proyecto. 
En el 2002, Caleta edita en Cd la maqueta de los ensayos, junto a otros temas compuestos por JJ en 1991 para una obra teatral (Lorenzaccio), a pesar de su caótico y precario sonido, además de su pésima fidelidad, la grabación nos daba una idea de lo que sería II. Ya en 1997 JJ había presentado algunos temas en vivo, como la cálida “Luz de ti” y la sideral “Agujero Blanco”, y años más adelante con sus distintas formaciones lo haría con la brutal “¡Muero! (Grito un dios enfermo)”, “A Patria o Muerte”, entre otras, es más “Decirle Hola, capitán Bryce” fue incluida en el épico disco triple y grabada por la formación original, y el año pasado la banda tocó el disco completo en Arequipa.       
La  banda actual en la presentación de II
La posibilidad de lanzar II en las condiciones que se merecían las canciones siempre estuvo latente, es así que la formación vigente asume el reto de capturar la esencia, el concepto y el “espíritu” de la idea primigenia para grabarla en su integridad. Bajo un impecable empaque, como la gente de A Tutiplén nos tiene acostumbrados, el disco arranca con los ascendentes teclados y guitarras de “Agujero Blanco”, lográndonos hipnotizar de inmediato, pues resulta imposible no ser cautivados por sus cósmicas cuerdas y capas de feedbacks, que nos conducen por sugerentes parajes oníricos, como si estuviéramos dentro de un remolino, haciéndonos volar nuestros sentidos por los aires, consiguiendo un magistral inicio de álbum. Luego, “Antes que…” toma la posta sonora dejada por “El Naranja de tus ojos”, al exhibir muchos elementos musicales de este tema, como si se tratara de su segundo episodio.  “¡Muero! Gritó un dios enfermo”, resulta toda una contundente descarga de brutal noise y punk rock “al por mayor”, cuyos furiosos golpes de percusión parecieran buscar la destrucción de las tarolas, aunque su ejecución en vivo suena todavía más bestial. Las guitarras rítmicas de la rockera “Restos de la vida”, se perfilan dinámicas y envolventes, sobre todo por los arreglos con el Wah-wah, mientras que la densa y ruidosa marcha guitarrera de “Árbol Réquiem” se encarga de reproducir ambientes psicodélicos. Prosigue el sosiego bucólico que irradia “Luz de ti”, tema de fina ternura, cuyo panorama que se ve irrumpido por unas ininteligibles voces de protesta masiva, inconexas guitarras y baterías que lentamente van construyendo la incendiaria “A patria o muerte”,  dispuesta a sacudir conciencias con sus proclamas, guitarrazos y aporreos tan embriagadores e ideales para el “pogo” como los de “Libertad” o “Ahora”. La vena contestataria permanece con “(Los políticos) Solo quieren bailar”.
Al preludio rocanrolero de  “Ah! La vía crisis”  prosigue un séquito de guitarras en clave “veltviana”, presentándonos uno de los mejores momentos de la obra. Y el trance se volverá etéreo con la espacial “Decirle hola, Capitán Bryce”, delicada, tierna y sobrecogedora pieza, capaz de trasladarlos por el espacio. Las melódicas guitarras de “Entrópica” (Con las alas quebradas), nos regresa a nuestro estado terrenal, mientras que en la ecologista “Lobo marino”, JJ y cía. Se despachan con una serie de arreglos bolerísticos, criollos y hasta vernaculares, para hacer gala de su riqueza ecléctica.
Como bonus track, la banda nos presenta la versión de “Luz de ti”, grabada con la formación del 2007, destacándose por sus ensayos étnicos con moseño y didjeridoo, ejecutados por el propio JJ.  
II, se constituye en el eslabón para comprender la historia de El Aire, así como la transición entre I y sus siguientes capítulos. Ahora sí podemos disfrutar de manera completa del relato sonoro-cronológico de una de las bandas más queridas y adoradas de nuestro país, causándonos una sensación de “más que satisfechos” ante tremendo obsequio musical en compensación por tan paciente espera (casi dos décadas). “Qué más puedo yo decir…”

lunes, 20 de junio de 2016

VENENO: SEGUNDO INFINITO-Reseña

VENENO
SEGUNDO INFINITO
(2016)
Ocho melódicos temas de fino pop rock bajo una atmósfera post-punk-new wave embargada por la melancolía, son los que forman parte de este atractivo debut de la banda integrada por Omar Candela (Voz) Arturo Yaipén (Guitarras) Juan Jiménez (Batería) y Pedro García (Bajo), contando con la participación de los músicos Jack Bastante (Violáceo y Líquida), Andrés Abugattas (Olaya Sound System) y Gustavo Neyra en la producción.   
Desde el saque, “Obsesión”, con su sutil “intro” edificada por una atmosférica caja de ritmos y empalagosos guiños de teclados, seguido por cuerdas orientales, con “chorus” y “delay” de por medio, nos deja en claro el ambiente post-punk y new wave que propone la banda, sin pretender sonar “revival” o “vintage”, sino ir construyendo sobre las bases de estas su propio estilo, demostrando a lo largo del disco toda su versatilidad. “Al Olvido” con sus guitarras y teclados espaciales reproduciendo ambientes dramáticos, es otra pista que logra hipnotizarnos de inmediato. Nuevamente las cuerdas asumen un rol protagónico en el tema que da título al álbum, que tras un comienzo enigmático y ondulante, su curso de torna más volátil.
“Cielo Azul”, con sus loops y bases electrónicas sobre las que se deslizan cíclicas guitarras, por momentos me recuerdan a “Orilla” de Dolores Delirio, mutando posteriormente hacia ambientes impregnados de dramatismo, merced a sus emocionantes teclados. 
Otros temas a destacar son la siniestra “Herida”, cuyas lúgubres y reverberantes guitarras nos terminan “hechizando”, además de retorcernos los sentidos, aunque sus altos de marcha resultan pocos convincentes, sus arreglos de cuerdas  y marcial percusión crean una atmósfera espeluznante y envolvente, y el romántico pop melódico de “El Otro Lado de Tu Mirada” pone el fin para este sorpresivo trabajo, destacando la labor de Arturo Yaipén, una guitarra como no la escuchaba en años, además de la melodiosa voz de Omar Candela, preciso en la entonación y dándole a cada tema la interpretación necesaria, resaltar también el trabajo de Gustavo Neyra, espectacular en la producción y seguramente el gran culpable de los geniales arreglos de teclados, efectos electrónicos y que este disco suene tan bien, perfilándose como un integrante más de la banda. 
Veneno es una grata sorpresa de este 2016, que para nada resulta tóxica, sino reconfortante, no les pierdas la pista a sus creadores. 

lunes, 13 de junio de 2016

MIYAGI PITCHER: HONEY-reseña

HONEY
MIYAGI PITCHER
CHIP MUSIK
(2016)
Esta nueva entrega de Miyagi Pitcher, Alexander Fabián Gómez (quien también es  Ozono, Siam Liam, Alcaloidë, Ban and Flap y líder del colectivo electrónico Chip Musik), consolida la creatividad del músico, en esta ocasión dejando de lado las reversiones de “clásicos” para experimentar aún más con los teclados y las programaciones, avocándose a ampliar su horizonte sonoro, consiguiendo piezas tan majestuosas como la astral “Dreams”, yendo en pos del ambient music y lo etéreo como bastión de su obra, producto de haber “sentido electricidad en las venas al trabajar en este disco…”
En nuestro recuento anual 2015 señalamos a su anterior álbum, Blonde,  como un “feliz hallazgo”, trabajo que nos dejó con la expectativa al tope ante la aproximación de una nueva incursión sónica. Honey  no hace sino darnos por bien servidos, merced a su hipnótico ambient, idóneo para encuentros oníricos.
Todo arranca con la sonoridad “pastrula” de “Dendrita”, hechizándonos la fantasiosa (y distorsionada) voz de Cassie Leclair, acelerada en revoluciones y acompañada por una serie de percusiones sonando a añejos engranajes, prosigue las ambientaciones introspectivas y surrealistas de “Explosions Of Feelings”, de magníficas percusiones espectrales. Incitándonos hacia la levitación sigue la cósmica “Honey”, sin duda la mejor del disco, pista de corte ambient, evocando por momentos a los grandiosos Silvania, un tema que juega con nuestras emociones más profundas y extrañas, teñida por grisáceas sonoridades, imposible dejar de relacionar su sonido con pasajes de la serie “Cosmos” de Carl Sagan, como si fuera la “cortina” de esta. En esa onda espacial continua “Galaxy”, pieza que hace honor a su nombre, poniéndonos por instantes en órbita.
“Express 88” se convierte en el soundtrack perfecto de infinitos parajes galácticos, inspirándonos sensaciones dramáticas, llevando nuestros sentido a través de las constelaciones, mientras que “Rapptor” nos regresa a la tierra, cuyas sonoridades se encargan de reproducir paisajes naturales ocasionados en gran parte por sus peculiares sonidos emulando el mañanero canto de las aves.
Tras la calma de la pista anterior, unos enloquecidos sonidos computarizados flotando sobre una atmósfera ambient son disparados sin reservas en “Bunny” (con la participación de Siam Liam), tema que guarda cierta relación con electrónica producida por gente como Daniel Lopatin (Oneohtrix Point Never). Más momentos delirantes llegan con el onirismo sideral de “Honey”, ambient en su estado más puro, otra joya del disco a pesar de su brevedad. Más alucinación ambiental arriba con “C4U”, reconstruida sobre la base de la pieza “Crazy For You” extraída del álbum Pigmalion (1995) de los Slowdive, donde transcurren envolventes sonoridades brumosas e hipnóticas. Las portentosas y empalagosas percusiones de “Pets” (otra vez apoyadas por las voces de Leclair) resquebrajan la atmósfera  para que sutilmente se sucedan susurrantes y fantasiosas voces, así como delirantes arreglos de guitarras, convirtiéndose en otro viaje musical pasado de vueltas.
“Aroma” a fábrica es el que se respira en la fría “Velvet Eyes” (nuevamente con la participación de Leclair), sensación gélida que persiste con la sonoridad entrecortada del remix de “Honey” realizado por Alcaloidë. La sonoridad dantesca de “Susi” (con apoyo de Leclair y Siam Liam), cual avalancha de nieve, luce amenazante hasta que es detenida por hipnóticas percusiones y una serie de sonoridades que parecieran querer alcanzar las estrellas, para finalmente enrumbar en una marcha astral, donde el subconsciente es dirigido hacia el tercer cielo. Excelente cierre para esta espectacular obra.       
Resulta llamativo y digno de una entrevista a futuro, saber cómo Miyagi Pitcher se las arregla para poder diferenciar el aporte que brinda cada una de sus identidades musicales a los temas del álbum. Aunque para algunos puede sonar exagerado, estamos ante el mejor disco en lo que va del año, dentro de las producciones nacionales, sin mucha pompa ni publicidad de por medio, como caracteriza a las producciones de este sello. 
Esperamos con anhelo el anuncio de puntos de venta de ediciones físicas de Honey, que por ahora parece ser un álbum insuperable.  



viernes, 10 de junio de 2016

RRAYEN: “ODIO QUE ME DIGAN ARTISTA”-entrevista y reseña con Maia Koenig

Entrevista
Una anarquista en 8-bits
Maia Koenig (1987), es una “artivista” (¿qué es? sigue leyendo) argentina quien bajo el seudónimo de RRayen, se encarga de componer caótica y extrasensorial  música electrónica en 8 bits, creando sus propios instrumentos, manipulándolos, desviándolos y programándolos, en especial con su  consola Game Boy Nintendo de 1989 utilizando un cartucho LSDJ, toda una locura… y experiencia singular, inusual y bizarra para quienes en sus presentaciones en vivo hemos sido “triturados” por sus maquinales, asfixiantes y frenéticos ritmos.
Maia ha emprendido una extensa gira por América denominada “americascarfo 2016” a raíz del reciente lanzamiento de su segundo álbum como RRayen, Vida Game. El tour se inició en Paraguay, continuo por Bolivia y hace poco pasó por nuestro país paseando su “ruido blanco” por Puno, Arequipa, Cusco, Ayacucho, Lima y Trujillo. Ahora alista presentaciones en Ecuador y Colombia para finalmente “anclar” en México. Durante su estadía por Arequipa aprovechamos la oportunidad para disfrutar de su música y conversar con ella, demostrándonos ser una "incendiaria" chica de "gameboys tomar”. 
TM: ¿Cómo se inicia tu fascinación por la experimentación con “juguetes” electrónicos para provocar sensaciones caóticas?
Maia: Yo creo que siempre fui ahí como medio experimental, pero un tema así como por la fascinación de los “ovnis”, ¿no? …como que creo que tiene que ver con algo del cosmos así lo que es la experimentación, yo a la música. Empecé con el punk, me hice punk y anarquista a los 15 años y sigo siéndolo pero de pronto soy una tipa muy abierta y sé apreciar principalmente lo que es la conexión, cuando “baja” la información en el mismo instante, eso para mí es algo único, es realmente sentirse un canal y poder transmitir en el mismo momento lo que está pasando, tiene que ver con la improvisación más que nada, y sí, improvisar es lo que más me gusta.
TM: ¿Qué músicos o bandas te han marcado?
M: Creo que muchas, desde las Tortugas Ninja hasta Gloria Trevi (¡!), Earth, Oneida, Hole, Babes in Toyland… puedo estar así muchos años nombrándote bandas que me encantan y no puedo dejar de escuchar, como Buzzcocks, The Adicts, The Clash… soy bien versátil.
TM: ¿Cómo iniciaste tus proyectos musicales?        
M: Comencé teniendo una banda de chicas punk en la Patagonia, llamábamos “Quientas”. Yo cantaba y hacíamos versiones como el himno nacional modificado con una actitud bastante anarquista, también haciendo fanzines y otras cosas, después me metí más en lo que es el “grunge”, más lo que es la experimentación, empecé a hacer mis primeros pedales y sintetizadores, y “tirarme” más a lo experimental, después a los “juguetes” y de ahí a los “8 bits” (1).
TM: ¿Cómo nace RRayen?     
M: Es un nombre mapuche (donde no se pronuncia la “rr”), yo tengo descendencia Mapuche y alemana, “RRayen” significa flor, que también está relacionado con mi segundo nombre que es Florencia, y bueno ahí hay como una doble r y “r con r guitarra…”. Hay como una mística de cosas que todavía no quiero hacer pública.
TM: ¿Cuéntanos de tu segundo álbum, Vida Game?
M: Bueno el primer álbum de “8 bits” fue In Secta que es del 2008 pero lo saqué el 2012, fueron cuatro años de estar gestionando su salida hasta poder grabarlo, pues te tardas mucho en programar una canción en 8 bits.
TM: ¿Por qué “Vida Game”?
M: Bueno hice un viaje a Uruguay con unos amigos, que hicimos “Candy flipper”, una mezcla de drogas linda, y nos llevó como al “Vida Game”, a veces la vida se transforma como en un juego, es como jugar “el juego de la vida” y fue “el juego de la vida”. Ser consciente de que quizás esto es una realidad ante tantas que puedas tener.
Me gusta llevar el sonido no solo a algo musical, sino algo que cause, un medio combativo. Yo hablo mucho sobre el “artivismo”, que es la causa del arte. Yo no soy artista, odio que me digan artista ¿por qué? Porque me parece una estupidez ser parte del entretenimiento. Sí aunque soy parte de ello, que sucede, yo tengo una causa que es la “obsolescencia programada”, es decir, "sí toco con una gameboy, porque vos tenés la última “play"'. Sí transformo los juguetes, hago mis propias cosas, soy autodidacta, no soy institucional, no estudié para hacer esto, estudio con internet, no necesito nada y de pronto, sí, se transforma en una causa que es el “artivismo”, como que me siento más “artivista” que artista y sí estoy luchando con la música y con el arte desde un lado más positivo que tirar una bomba ¿no?
TM: ¿Qué puede encontrar el buscador de nuevos sonidos en Vida Game?   
M: Es un sonido muy ruidoso, es todo programación con gameboy... colliding sound beat shake que es el programa que uso, son cuatro canales, dos de pulso, uno de wave, uno de noise, este último básicamente es de ruido blanco que me encanta, hay mucha gente que está programando con éste, con el colliding… que hacen cumbia, hacen techno, pero yo lo que hago es otra cosa, algo más formativo, más punk o como quieras llamarlo, como trato de generar  un estilo nuevo dentro del género nuevo, “innovación de innovaciones”, y eso sí me llama la atención por lo menos distribuirlo en Latinoamérica donde todavía no hay gente que esté haciendo esto.      
Con Maia antes de su presentación
Dejamos a RRayen para que “suba” al escenario y empuñe su gameboy con lsdj, convirtiéndonos en testigos de toda su furia y descontrol ante sus arrebatos sonoros en 8 bits... una experiencia excepcional.  
(1) ¿Qué es música en 8-bit? se refiere a un estilo de música electrónica inspirada (y realizada) por el sonido de un ordenador antiguo o de consolas de la época de 8 bits de los videojuegos. Esta música a menudo refleja los sonidos de la tecnología que se ve como primitiva o "anticuada", como la Game Boy y sintetizadores caseros. 
Disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/8-bit_(m%C3%BAsica)


VIDA GAME
RRAYEN
KillerDrumzRecords
(2016)
Este disco es una de las producciones más complejas, enloquecidas y peculiares que he escuchado en los últimos años, y al igual que su creadora coincido que no hay en nuestro hemisferio punto de comparación; su audición cae en un paralelismo como la del “gamer” que inicia la partida y sortea una serie de etapas para ganar el juego, pues cada pista representa una inusual e inédita aventura sónica, ocasionada por su siniestro “gameboy” con lsdj, introduciéndonos a una atmósfera vintange (nuestra infancia y/o juventud entre attaris y nintendos) pero conduciéndonos por senderos que colindan con la locura. Un trabajo menos brutal pero más experimental que su predecesor.
Maia apertura su lúdico caos sonoro con el infernal noise cibernético en clave vintange (¿? Bueno intento darle una definición) de “Maquiavelo”, prosigue el ritmo enloquecido de “DroneZombie”, pura furia a mil revoluciones, un ambiente ochentero merced a sonoridades “nintendo” se respira en “Lunar”, para luego ir reproduciendo galopantes beats y coquetos intentos house. Más ritmos aplastantes vienen con la asfixiante “1987” (¿alguna alusión a su natalicio?), una pista que nos sacude los sesos de un lado a otro.
“Anime” se convierte en una exploración hacia las profundidades de una partida, pero con la misma la intensidad se reduce en “Zoroschibit”, pero la andanada de “cibergolpes” retorna con la breve y enajenada “Vegan”, más baile brutal y frenético se avecina con “Sondas”, una locura extrema. Entre latigazos y contundentes golpazos sónicos transitan “Domo”, “Onion” y “Freaky” presentándonos las posturas más iconoclastas de la obra, así como el ruidismo de “Queena” y la ambientación “game over” de “Rec”, único tema donde se deja de escuchar la voz de Koenig.
En Vida Game  no hay lugar para lo convencional sino para dar rienda suelta a la locura, la brutalidad cibernética y el descontrol. Recomendamos también su anterior trabajo In Secta (2012), de descomunal contundencia para los sentidos.
   

Para que la experiencia sea completa aquí su primer álbum

miércoles, 8 de junio de 2016

EL OTRO INFINITO: ELECTRÓNICA LÓBREGA POR PARTIDA DOBLE- Reseñas

KALI
EL INFIERNO EN TUS OJOS
Chip-Musik
(2016)
Alfonso Noriega, el cerebro que está detrás del proyecto electrónico El Otro Infinito, sigue lanzando producciones por partida doble, este año lo ha hecho con el EP El Infierno en Tus Ojos, lanzado en abril, y el álbum Kali, editado en  enero, ambos trabajos disponibles para libre descarga, pero ¿Qué de nuevo nos trae Noriega? Pues más ambientes trasnochados, espectrales y enigmáticos desplazándose sobre una firme amalgama de sonoridades sintéticas.    
Comencemos con Kali cuya pista inicial, la inescrutable “Creta”, se asoma de manera ascendentemente para luego envolvernos con sus sutiles e hipnóticas percusiones, prosigue los sedantes sonidos saturados de “Sagitario”, por donde transitan ligeros y sensuales beats, ofreciéndonos sugerentes dosis de electrónica narcótica. Las “limpias” percusiones, en onda minimalista, de “Spleen” sirven de autopista para que se deslicen una serie de acogedoras sonoridades noctámbulas, pero todavía más oscura y misteriosa resulta la enigmática “Kali”.  La resonante “Las Horas de Tu Ausencia” crea sugestivos ambientes espectrales, mientras que en la amenazante “Miércoles de Ceniza”, una serie de fantasmagóricos y tétricos sonidos se van sucediendo conforme pasan los minutos. Cerrando con la hibridez semi-industrial de “Mehires (Kali rework)”  y  el misterioso remix de “Creta” realizado por Siam Liam, donde somos capturados por variopintas sonoridades electrónicas colindantes con el ambient.  
Ahora el turno es para el EP El Infierno en Tus Ojos, que tiene en “Errático” su punto de partida, cuyas percusiones minimalistas  van abriendo espacio para que transite una sutil pero diligente marcha sintética, los sonidos computarizados y las volátiles percusiones de “White Abyss” se tornan espaciales, mientras que en “El Infierno en Tus Ojos (Burning Rework)”  y “Bad Dreams” pese a resultar atrayentes sus oscuros beats, parecieran haber sido cortados con la misma tijera, cayendo en cierto monotonía. Finalmente los etéreos teclados y pulsaciones sonoras de “Exterminio”, nos vuelve a sacudir el subconsciente, logrando una magnifica pieza de cierre. 
Si te gustó el disco de Ghost Culture, debes darle vueltas a estas sombrías producciones para danzarlas bajo la penumbra. Nuevamente Noriega nos ofrece dos buenos aportes a nuestra electrónica underground.  






viernes, 3 de junio de 2016

CHOLO VISCERAL: VOL.II -Reseña

VOL II.
CHOLO VISCERAL
Cuaderno Roto Producciones/Necio Records/Tóxiko Producciones (2016)
Espontaneidad, experimentación e improvisación constituyen los postulados sonoros sobre los que se sostiene el sonido de Vol II el nuevo trabajo de Cholo Visceral, estableciendo una senda sónica compleja y singular, para nada convencional, ni fácil de explorar, donde el stoner, la psicodelia, el free-jazz, el progresivo, el space y hard-rock transitan aleatoriamente para fusionarse y recrear ambientes delirantes, por momentos enajenados, colindando con lo inclasificable.  
Cholo Visceral, el vinilo debut de la banda
Su auspicioso epónimo debut (2013), cimentó su manifiesto psicodélico, destacando sus prolongadas piezas, modelo que prosigue en esta segunda producción. La banda conformada por Arturo Quispe (guitarras, ruido, teclado & voces), Israel Tenor (guitarras y ruido), Manuel Villavicencio (bajo, guitarra acústica/eléctrica & voces), Joao Orosco (batería), Silvana Tello (theremin, voz y percusiones) y Max Vega (saxofón alto)  en esta ocasión  nos conducen por una serie de ambientes y atmósferas cargadas de inestabilidad sonora, comenzando con el vigoroso bajo de “Explosión del Misti”, sopesando la amenazante avalancha sónica conformada por guitarra, saxofón y percusión, revolcándonos de un lado a otro. Luego en “Muca” (hacer añicos en quechua), tras una “intro” de rugosas guitarras enmarañadas, un “descontrolado” saxofón sobre el pináculo dirige una instrumentación inconexa,  construyendo pacientemente un atmosférico Huaylas del Mantaro, consiguiendo una espectacular sonorización, sin duda el momento más brillante del disco, que tras una pugna entre guitarrazos y sonoridad vernacular se desvanece hacia ambientes free-jazz.
Fotografía por Noisy eyes Tatiana Alfaro Chávez
Nuevamente un sinuoso bajo inicia la delirante marcha en “Cholacos”, estrellándose otra vez las cuerdas y saxofones contra la percusión, transitando hacia parajes espectrales, sucediéndose una serie de ambientes sonoros a lo largo de sus 16 minutos de duración.  La sutil pero trastornada “Jarjacha” (en la cultura de los andes, así se le conoce al demonio del incesto) pretende capturar la cosmovisión andina a través de sus cuerdas acústicas que se combinarán con guitarras noise, theremin y las sugestivas onomatopeyas de Silvana Tello, logrando otro genial momento del LP, mientras que en la enigmática “Cholo Visceral”, iniciada por un atrayente huayno, que servirá para catapultarnos hacia ambientes espaciales, alternándose nuevamente con sonoridades andinas, volvemos a ser presa del desvarío ante la alta dosis de delirante space rock y el revuelco de percusiones con osciladores y demás instrumentos.
En la misteriosa “10 años de terror” un bajo cavernoso, aunándose con desgarradoras guitarras, ensayan una jornada de ultratumba, cuyas fantasmagóricas sonoridades se tornan asfixiantes, sucumbiendo ante los sombríos guitarrazos del cierre. Este ambiente lóbrego proseguirá en la aterradora “El paso entre las lomas”, la pieza más breve del disco, pero de una brillante aura siniestra, empujada por unos “embrujados” pianos y teclados, para transformarse posteriormente en taciturnos solos de piano, poniendo sin duda un estupendo cierre para este alucinante álbum.

Foto por Ale Jandra Orosco
Los Cholo Visceral en esta nueva entrega nos ofrecen una serie de lisérgicos parajes sonoros, inspirados en el subconsciente y sus complejidades, donde el deliro, la paranoia, el terror, el pánico y los “excesos”, intentan ser representados a través de sus siete partes, además de destacar la inclusión de elementos andinos en su paleta sónica y conceptual. Vol. II, grabado, mezclado, masterizado y producido por sus propios artífices en Fonoteca Studio entre los meses de agosto y diciembre del 2015, transmite ambientes y sensaciones caóticas,  por momentos incompresibles pero nunca superfluos, logrando otro valioso aporte para la escena psicodélica-progresiva peruana.