sábado, 16 de mayo de 2015

BLUR: ¿UN MÁGICO RETORNO?

MAGIC WHIP
BLUR
(2015)
El tan esperado nuevo álbum de Blur tras su reunión el 2008, vio por fin la luz el pasado 25 de abril. Magic Whip  se convierte en el disco más ecléctico, experimental y psicodélico de una de las bandas más emblemáticas del pop británico, una prolongación de lo desarrollado por Albarn en su auspicio debut solista, el introspectivo y minimalista  Everyday Robots,  donde los músicos experimentan a su antojo con múltiples sonoridades apelando a las libertades y licencias que solo la fama y los años pueden otorgar.
El reinventarse es el estandarte que muchas bandas enarbolan en su esfuerzo por seguir vigentes y ofrecer a sus adeptos nuevas experiencias, así como en su afán de capturar nuevos, algunos lo hacen con éxito mientras que a otros los manda al retiro. Sin embargo, la experimentación ha sido parte de la carrera de los británicos, si es que uno revisa detalladamente sus producciones dejando a un lado sus “hits”, encontrándonos con exploraciones hacia sonoridades sinfónicas, electrónicas, elementos dub, jazzísticos y orquestales. En esta ocasión los ingleses se han atrevido a ir un poco más allá de sus límites.    
Abre el disco la nostálgica “Lonesome Street”, un resumen perfecto de las sonoridades exploradas por la banda a lo largo de su carrera, pop ligero y listo para el consumo. “New World Towers”, da un vuelco en dirección opuesta con su antecesor,  ofreciéndonos ambientes introspectivos  con ciertos rasgos orientales, coqueteos de minimalismo electrónico matizados con cuerdas acústicas y el apesadumbrado canto de Albarn. Los sugestivos riffs y distorsiones de Coxon, la maquinal percusión de  Rowtree   y la insolente voz de Albarn nos atrapan en la ruidosa “Go Out”, imposible no derretirnos ante sonidos tan adictivos. Más desfachatez es expuesta en la hibrida “Ice Cream Man”, cuyos sonidos fluctúan entre lo exótico, lo acústico y la electrónica, más eclecticismo combinándose con ciertos ambientes espectrales se exhiben en la genial “Thought I Was A Spaceman”, envolviéndonos con sus relajantes atmosferas, que sucumbirán ante la base rítmica impuesta por James en el bajo y Rowntree en la batería, y el despegue psicodélico, merced a los sonidos emitidos por la guitarra y efectos de Coxon.
En “I Broadcast”, los Blur dejan por un momento los sonidos experimentales para entregarnos  un explosivo tema pop, que nos remite a su época dorada pero solo será una pausa, pues con melancólica “My Terracota Heart” retornan a las ambientaciones introspectivas, y en épica “There Are Too Many Of Us”, repasan sus intentos de alear su magistral pop con lo sinfónico. En la elemental “Ghost Ship”, nos entregan cálidos momentos gracias a los básicos pero a la vez hipnóticos riffs de Coxon.        
En la recta final desfilan: “Pyongyang” cuya citara china se encargan de crear una tensa y misteriosa atmosfera, para que luego unos teclados ascendentes en combinación con la voz de Albarn e indescriptible ruidos electrónicos nos introduzcan hacia una delirante bruma psicodélica, la festiva “Ong Ong”, de peculiares voces desganadas en los coros, y “Mirror Ball” cuyas cuerdas nos hace experimentar añoranza y describirnos un frío atardecer frente al mar observando una tenue puesta del sol.

Blur durante la conferencia de prensa del anuncio de Magic Whip
Un buen retorno de Blur, el eclecticismo y la variedad sonora expuesta por los británicos a lo largo de Magic Whip,  quizás esté en gran parte influenciada en su estancia en Hong Kong donde iniciaron la grabación del álbum, y el arte de su portada parece afirmar (además que la conferencia de prense donde se anunció el lanzamiento del trabajo se realizó en un restaurante de comida china), pero también es producto de la madurez alcanzada por los consagrados músicos, a la que hay que sumarle la conducción del productor Stephen Street (The Smiths, Morrissey), el compañero ideal de los ingleses durante su época dorada. Este disco no hace sino abrigarnos la esperanza de que una obra maestra está todavía por arribar.       


viernes, 1 de mayo de 2015

MOTORAMA: POP EN CLAROSCURO

POVERTY
MOTORAMA
Talitres (2015)
La banda indie rusa Motorama está de visita por segunda vez en nuestra patria y en esta ocasión hará su debut en Arequipa este próximo 3 de mayo, en el Sheriff, una cita imperdible para los seguidores no solo arequipeños sino de la región sur. Los rusos acaban de publicar su tercer álbum, Poverti donde su sosegado y delicado pop adquiere tonos más grisáceos, teclados algo más psicodélicos y siempre teniendo como referencia la lóbrega interpretación vocal de Vladislav Parshin inspirada en Ian Curtis (Joy Division).
El nuevo álbum de los rusos se inicia con “Corona” cuyos ligeros y rítmicos punteos acompañados por unos psicodélicos teclados nos entrega una amena marcha de ambientación “nocturna”. Un punzante e hipnótico bajo, seguido por la voz de Parshin y unos etéreos teclados, construyen la brumosa “Dispersed  Energy”. Las cálidas atmósferas de “Red Drop” por momentos con unos riffs “smithsianos” resultan envolventes, pero los iluminados ambientes de “Heavy Wave”   serán somníferos. Los teclados psicodélicos retornan en “Impractical Advice”, y sus atractivos rasgos post-punk, así como sonoridades new wave en “Lottery”. El pop oscuro y embriagador de  “Old”, las galopantes percusiones marchando en paralelo con las líneas de bajo en la gris “Similar Way”, y nuevamente el post-punk psicodélico de ”Write To Me” nos hace seguir conectado al disco hasta su fin, atrayéndonos con sus sonidos tan ochenteros, tan marcados en nuestros sentidos, quizás ya nada innovadores pero que son tan adictivos el volver a visitarlos y deleitarnos en  esos ambientes fríos y nebulosos.

Poverty  prosigue con el sendero musical trazado por sus generosos antecesores, Alps (2013) y Calendar (2012), de fino pop edificado sobre bases sólidas de influencia post-punk y new wave. Con este nuevo trabajo los rusos se consolidan como una de las bandas puntales dentro de la escena indie.    


Sin duda el mejor track del nuevo disco de Motorama


DISCOGRAFÍA
ALPS (2010)

CALENDAR (2012)



POVERTY (2015)