martes, 29 de octubre de 2013

SUEDE: “NO SE PREOCUPEN (BLOODSPORTS) YA NO SUENA ‘A NEW MORNING’, SUENA A SUEDE” CAPÍTULO III (2000-2013)


BLOODSPORTS
SUEDE
WARNER BROS (2013)
La expectativa generada por el nuevo álbum de Suede, Bloodsports, tras once años de abstinencia discográfica, era grande  y también algo mórbida, tras la catástrofe que había significado A New Morning para la banda,  pero el propio Brett Anderson fue el primero en dar un anuncio que daría alivio y esperanzas a los fans al declarar: “No intentamos reinventar el sonido del grupo, hacer eso sería un desastre. Creo que, posiblemente, es lo que fue mal en nuestros últimos dos discos: no sabíamos qué hacer con ese sonido, así que buscamos caminos nuevos, con resultados desiguales. Pero éste va ser de grandes canciones, grandes ganchos guitarreros, de mostrar el poderoso sonido del grupo. Suena a Suede y creo que les  gustará. No se preocupen: no suena  nada parecido a A New Morning”.
Anderson también dejaría en claro de qué se trataba Bloodsports: “…Son diez canciones furiosas, de nosotros mismos volviendo a lo que Suede siempre han sido: drama, melodía, ruido” con estas declaraciones del líder de la banda, solo nos quedaba esperar con ansias el lanzamiento del álbum. Tras escuchar Bloodsports, solo nos quedó darle la razón a Anderson, y volver a colocar a Suede en nuestro altar, por fin la trilogía iniciada con sus álbumes Suede y Dog Man Star encontró su perfecto  colofón. 
DE ‘A NEW MORNING’ A ‘BLOODSPORTS’
Poco después del lanzamiento de Head Music, Nude Records dejó de existir y esto llevó a  que Suede firmará con Sony Music para el quinto álbum de la banda. La extensa y atribulada gestación del nuevo álbum, motivó la salida del tecladista Neil Colding de Suede, siendo remplazado por Alex Lee. La nueva producción sería titulada como A New Morning, una clara referencia a la nueva vida que Brett Anderson había emprendido y en donde no contó con la ayuda de alucinógenos para componer las canciones de dicho disco. 
Siete estudios de grabación, cuatro productores durante dos años, un gasto de casi 1 millón de libras esterlinas fue el saldo que dejó la creación de este álbum, que finalmente contó con la producción de Stephen Street (The Smiths, Blur). 
El disco fue un  rotundo fracaso,  no llegó a estar dentro del top 20 y nunca se lanzó en los Estados Unidos. Solo dos singles “Positivity” y “Obsessions”, fueron lanzados; y  Anderson se deprimió ante el pobre resultado obtenido del álbum, y quizás a cuestionar si había valido rehacer su vida. Como presagiando el fin, la banda dio una serie de shows en septiembre del 2003, en la que durante 5 noches en el Institute of Contemporary Arts de Londres, dedicaron  cada noche a tocar un álbum  en pleno, con sus  respectivos b-sides, rarezas y encore. En octubre de ese año, lanzaría su segundo recopilatorio  pero esta vez de singles, que incluía un nuevo tema, “Attitude”.  Aún había esperanzas de seguir viviendo, se crearon algunos temas que se caracterizaban por poseer un sonido más agresivo al tradicional, pero todo quedó en planes.   
Luego de presentarse en un  programa de tv para promocionar Singles, que además coincidió con el lanzamiento de su biografía Love and Poison, Suede  el 5 de noviembre a través de su página web, anunció que “no habrían más proyectos bajo el nombre de Suede  y no harían ningún álbum hasta que la banda sintiera que era el momento apropiado para hacerlo”. El 13 de diciembre, durante su último concierto de dos horas y media en el London Astoria, Anderson anunció  solo quiero que sepan. Habrá otro registro de Suede. Pero todavía  no”.
Diez años después, Bloodsports quizás sea ese registro prometido. Salió a luz en marzo pasado bajo una gran expectativa gracias a las declaraciones de su cantante, quien comentó que el álbum sonaría como un cruce entre Dog Man Star y Coming Up. Otra aproximación que Brett dio sobre la nueva obra de la banda era que trataba “…acerca del eterno juego carnal del amor. Es posiblemente lo más duro que hayamos hecho pero ciertamente lo más satisfactorio”. 
El renacimiento de Suede se inicia cuando la banda decide reunirse el 2010 para dar algunas presentaciones y luego iniciar giras por Europa y Asia, ese mismo año se lanzaría un Best Of …. Luego el 2011 se da marcha al proyecto de reediciones de sus anteriores trabajos bajo el sello Edsel Records, y en donde se entrevista a Butler y Brett para los extras del dvd,  pero el retorno era con la formación post-Butler, Brett, Oakes, Gilbert, Osman y Codling, la vuelta de Bernard fue solo para las declaraciones registradas en los videos de las reediciones de Suede y Dog Man Star, pero igual tendríamos nuevamente a Suede con nosotros y la esperanza de volver a deleitarnos con ese sonido que nos había cautivado en el pasado.
Durante el 2011, la banda presentó nuevo material que ya había sido trabajado en el estudio, entre ellos “For The Strangers” y “It Starts And Ends With You”. Para el nuevo álbum, Suede vuelve a trabajar con el productor Ed Buller, responsable de sus dos primeros exitosos álbumes y del Up Coming, quien además ha metido su mano en otras importantes obras como en el  His’n’ Hers de Pulp o el maravilloso Souvlaki de Slowdive. Sobre su productor Brett hadicho: “Ed Buller es muy fan de ese tipo de música pop, de la que realmente conecta con el oyente, del sonido Bolan (T-Rex), así que ha buscado ir en esa dirección de gran pop de estribillos”.
El disco se grabó en dos partes, mayo y noviembre de 2011, en el estudio de Trevor Horn, mítico productor de los años 80. El 7 de enero de este año, la banda anunció el lanzamiento del esperado sexto álbum de la banda para marzo. 
BLOODSPORTS (2013)
El lanzamiento del álbum  fue precedido por la salida de la canción “Barriers” para descarga gratuita, en el mes de enero.  En febrero se lanzó el primer single oficial “It Starts and Ends with you”, en mayo salió el segundo, “Hit Me” y el tercero “For the Strangers” en este mes de octubre. Posteriormente el 20 de abril se lanzó un 7” de “Barriers” teniendo como b-side una versión de estudio de “Animal Nitrate”.
Bloodsports fue lanzado el 18 de marzo, obteniendo de inmediato buenos comentarios de la prensa musical, y debutando en el puesto 10 de los Uk charts, puesto que no lograba desde 1999 con Head Music.   
El álbum señala un digno regreso para la banda, de buenas canciones y hits directos, mostrándonos un pop sin fisuras, en donde Oakes recrea  con exactitud esas chirriantes guitarras que nos conquistaron en el pasado y se volvieron eternas, fulminantes, que nos sacuden los sentidos  y que al combinarse con esos dolorosos cantos de amor y desamor de Brett, logran la fórmula perfecta para nuestro delirio.
Podríamos dividir Bloodsports en dos partes, una más  pop, enérgica y visceral mientras que la otra un tanto más lánguida y oscura, pero todas encajadas dentro de un ambiente melodramático, tan propio de Suede.  Pero revisemos el álbum canción por canción:
 “Barriers” es un épico, romántico y demoledor arranque para el disco, es Suede nuevamente,  una pieza que resume perfectamente lo que será el disco,  retorcidas guitarras y lamentos de Brett que se encargan de estrangularnos sentimentalmente sin piedad, en donde el bajo también luce avasallador, “Barriers” es una canción imparable y efectiva para enamorarnos en una de este nuevo disco.  “Snowblind” nos transporta al debut de Suede, por la bizarra y venenosa sonoridad de sus guitarras y la melancolía de sus tonalidades, en donde otra vez la voz de Brett se encarga de impregnar un dramatismo único en el ambiente sonoro.  “It Starts And Ends With You”, el primer single del álbum, es una enérgica y melodiosa pieza  que está un poquito por debajo de las dos anteriores, aunque quizás sea una opinión subjetiva, pues es entre lo dramático y tortuoso por donde Suede me cautiva más, y eso pasa con “Sabotage”, canción redonda, melodramática, dolorosa y  conmovedora, una invitación al lamento amoroso. Los agradables  punteos y acordes de  “For The Strangers” se encargan de endulzarnos un tanto los oídos.
La segunda parte de la obra   se inicia con otro single del álbum, “Hit Me”,  otra pieza que parece una autorevisión al pasado, seductora sin lucir melosa, gracias a esas geniales líneas de guitarra de denso glam-rock, y a la sensual voz de Anderson. Prosigue “Sometimes I Feel I’ll Float Away”,  pieza que se inicia con un juego melodioso de punteos de guitarra y bajo, que poco a poco se van tornando furiosos y en crescendo,  hasta llegar a sonar ruidosos y combinándose sobre el final con unos dramáticos teclados.  “What Are You Not Telling Me? Es a una hermosa pieza espacial, triste, angustiante y delirante, que gira sobre la base de piano y suave líneas de teclados, en donde la voz de Anderson llena el ambiente, y va oscilando  a la par con efectos de guitarra,  que en su concepción guarda semejanzas a lo hecho con “Black Or Blue” o “Still Life”.  Los teclados y las guitarras se encargan de crear ambientes melodramáticos al servicio de Brett en “Always”. “Faultlines” cierra el álbum,  otra vez suena ambiental,  de parajes dramáticos, así como fue el final con “The Next Life” y “Still Life”. 
Suede lo ha logrado,  volver a encandilarnos con un gran álbum, de aquellos que parecían se había olvidado a crear o nunca volveríamos a escucharles, simplemente haciendo lo que más sabe hacer, sonar a Suede, sin caer en la tentación de hacer tributo de ellos mismos, ni buscando a estas alturas experimentar con lo desconocido.  El talento nunca se les había ido, y ahora luce tan vigente y a la par como en sus gloriosas épocas.   


jueves, 24 de octubre de 2013

SUEDE: DOG MAN STAR, "UNA EXTENSA CANCIÓN DE AMOR" - CAPÍTULO II (1994-1999)



DOG MAN STAR (1994)
“El álbum fue concebido como una extensa canción de amor; un lamento por el amor perdido y una vida quebrada…”    
Brett Anderson
Lima, 31de octubre del 2011, día de brujas/canción criolla, fue una noche fría y lúgubre. Congelado dentro de las cuatro paredes de mi habitación no solo por el frio sino por la soledad, alejado de mí familia por más de mil kilómetros de distancia, escuchaba la reedición de Dog Man Star, mientras casi toda la ciudad celebraba. Las diversas canciones del álbum crearon el soundtrack ideal para el estado depresivo, nostálgico y triste que experimenté aquella noche.
Dog Man Star radica su belleza en lucir ambiguo, triste, rabioso, seductor, conmovedor. Según Brett Anderson, cada canción con sus enfermizas liricas y relatos plasmaron a la perfección la visión inicial que la banda tenía sobre la música que debían hacer. Sus antecedentes se remontan hacia finales de 1993 cuando en sus giras comienzan a estrenar canciones que formarían parte del segundo álbum de la banda.
En febrero de 1994, aparece un nuevo EP, Stay Together, que llegaría a ser N°3 en el UK chart, donde Brett y Butler sin reparos nos meten un puñal al corazón, dejándonos bien en claro que ese será el camino a seguir a futuro, música directa a la vena, al “bobo”, sin piedad. Así pues el 14 octubre de 1994 se lanza Dog Man Star, que representa la cima de la madurez musical de la banda, Suede en todo su apogeo, una verdadera obra de arte que estuvo a punto de no salir.
Los egos se dañaron y la sociedad Brett-Bernard terminó
El origen del álbum, de lejos el mejor de la banda, fue complicado, debido a un infeliz desencuentro entre Butler y Anderson, donde el guitarrista acusó al cantante de trabajar muy lento con sus composiciones, mientras que Brett señaló que el músico tenía un potencial linitado, dimes y diretes que determinaron la salida de Butler de la banda, dejando Suede antes de iniciar la mezcla del nuevo disco.  Con la partida de Butler se podría decir que con él, se fue la mitad de Suede. Ante esto el resto del grupo decidió convocar a una audición, publicando un aviso anónimo en NME, solicitando que los postulantes estén informados sobre Suede.
En las audiciones realizadas en septiembre de 1994, Richard Oakes, un joven de diecisiete años era capaz de repetir los bizarros juegos de guitarra de Butler dejando deslumbrado al resto de la banda, por lo que ganó la convocatoria y se convirtió en el nuevo guitarrista de Suede. Por ahora la misión de joven Oakes era solo replicar todo lo hecho por Butler.
Para Brett Anderson,  El álbum fue concebido como una extensa canción de amor; un lamento por el amor perdido y una vida quebrada…”. Las sesiones del álbum fueron tensas, la relación entre los integrantes de la banda se estaba resquebrajando, pero el anhelo de ir más allá de todas sus posibilidades musicales y experimentar con ellas los llevó a crear canciones espectaculares.   Las sesiones de grabación se llevaron a cabo en el Master Rock de Kilburn, y contó nuevamente con la producción de Ed Buller, en estas se vislumbraba que  la forma del álbum estaba yendo a convertirse en una declaración monumental, un álbum conceptual sobre el lamento y la tristeza, tomando elementos del avant-garde, allí están “Alphabet World” como una muestra de ello, buscando a la vez sonar  eclécticos, como la influencia oriental mantra exhibida en “Introducing The Band” o experimentando la orquestación como en “Still Life” o con ambientes sonoros nunca antes trabajados como en “Black Or Blue”.
Brett recuerda que la primera vez que escuchó el demo de “Introducing The Band”  no podía ver cómo esta podría llegar a convertirse en una canción, pero entonces lo logró, la canción podía ser la primera parte de una suite de canciones, el prólogo de una historia, la primera línea del relato… “la visión holística del relato del álbum fue naciendo, y fuimos estructurándolo como una completa experiencia, con un inicio, desarrollo y fin; una jornada a través de nuestro destrozado panorama emocional” declararía Brett en el 2011.  Hacer este álbum significó para la banda un ejercicio catártico, que los llevó a mutar su sonido, haciéndolo más experimental e introspectivo, oscuro pero bello a la vez.   
El primer single del álbum, "We Are The Pigs"
Dog Man Star es desafiante y excitante desde su hipnótico tema que abre el álbum, “Introducing The Band”, hasta el  último tema, el orquestal “Still Life”. Su primer single “We are the pigs” continua el legado de sordidez urbana de su primer álbum, con sus filosas y chirriantes guitarras; el dramatismo y extraño sonido de  “Heroine” es realmente cautivador; hermosas canciones como “The wild Ones” dominada por el sonido de la batería y la guitarra acústica,  y “The Power” lucen un Suede más melodramático que nunca. El glamour de “This Hollywood Life”  abre paso a la conmovedora “The 2 Of Us”, el lamento hecho canción, construyendo una atmósfera dominada por la depresión, y creando el ambiente perfecto para derramamiento de  lágrimas. La sonoridad apaciguada de “Black Or Blue” nos invita a continuar en ese ambiente introspectivo. La grandilocuente “The Asphalt World” con sus 10 minutos de duración, es casi como una ópera rock, un tema que señala el paso hacia delante en exploración sónica que Suede había dado,  y que culmina colocándole el broche de oro con “Still Life”, cuya orquestada musicalidad nos levanta los ánimos, nos infunde esperanza de seguir en la brega, luego de habernos llevado por un viaje tormentoso, angustiante y deprimente representado en casi todos los temas del álbum. Suede había logrado su registro más ambiciosos; justo lo que los fans podían desear. Dog Man Star era la obra maestra de Suede.
Matt Osman y Brett Anderson
El disco se lanzó el 10 de octubre de 1994 y alcanzó el N°3 en el Uk Albums Chart, pero lamentablemente los singles no lograrían lo mismo. Suede se embarcaría en un tour entre fines de 1994 y la primavera de 1995, antes de comenzar a trabajar con su próxima producción.  En enero de 1996, ingresa a  la banda Neil Codling, para tocar los teclados y la segunda guitarra.
El tercer álbum de la banda  Coming Up, salió en julio 1996 y contrastó con lo todo hecho anteriormente por el grupo, con un sonido un tanto más ligero. Un disco que luce descompensado, y que tiene en su single “Trash”, la canción más lograda del mismo. Sin embargo, Coming Up fue el álbum que tuvo mayor alcance y suceso mediático, sobre todo en Europa, Asia y Canadá, pero como ya era costumbre, el éxito les fue esquivo en los Estados Unidos, en donde para colmo de males en mayo de 1997, el camión que transportaba todos sus equipos fue robado después de un concierto en Boston, Massachusetts. El siguiente trabajo de la banda sería la colección de B-sides  Sci-Fi Lullabies, que alcanzaría el N°1 en el UK Album Chart.
HEAD MUSIC: EL FIN DE LA DÉCADA, ¿Y TAMBIÉN DE SUEDE?(1999)
Suede dejaría a su productor Ed Buller, tras siete prolongados años de colaboración,  para buscar nuevos horizontes sónicos, reclutando en el cargo a Steve Osborne, quien había trabajado con Happy Mondays y New Order, y dejaría su huella logrando que la banda incursioné con la electrónica y el groove, pero teniendo siempre a las guitarras como aliadas.
La banda lanzarían el single “Electricity” como un adelanto de su cuarto álbum, Head Music (1999) que se caracterizó por dar mayor preponderancia a los sonidos de sintetizadores y teclados ( allí estaba la mano del nuevo productor), dividiendo la opiniones entre sus seguidores y de la prensa musical, quienes cuestionaban las letras de Brett, acusándolas de flojas y poco trabajadas, así como repetitivas, más adelante el cantante y compositor confesaría su prolongada adicción al crack y los efectos perjudiciales de esta droga en su trabajo, y quienes mostraron su agrado de que la banda incursionara en nuevos territorios sonoros.  
Head Music  nos regala una de las piezas más bellas que la banda haya podido crear, “She’s In Fashion”, cuya línea hipnótica de synth y pegadizos coritos nos dejan más que cautivados, el tema de inmediato se hizo del N°1 en los charts británicos. Otra buena canción es “Can’t Get Enough”  con su peculiar sonido de los osciladores.  Sin llegar a ser un excelente álbum, se vislumbraba un futuro esperanzador para la banda, ante un trabajo elegante que irradiaba un alentador pop moderno, pero lamentablemente tres años después vendría la debacle con New Morning.
REEDICIONES EDSEL RECORDS (2011) 
Regresando a Dog Man Star, el 2011, Edsel Records  lanzó una impecable reedición de este gran álbum, en un set de dos discos y un dvd, conteniendo el disco completo, demos, rarezas, como la interpretación de “The Power” en francés, inéditos, singles  y sus respectivos b-sides. Además de los videos de “Stay Together”, el Dog Man Star Tour Films, que fue creado para la gira del álbum y la filmación de dos conciertos en Paris, Francia en noviembre de 1993, aún con Butler en la formación, donde estrenaron canciones que formarían parte de Dog Man Star. Finalmente también figura una entrevista a Brett Anderson y Bernard Butler ofrecida en febrero del 2011, poco después  de la reunión del grupo. Hay que señalar que Edsel Records también  editó las reediciones de Coming Up, Head Music y New Morning, siguiendo la misma estructura desarrollada para  los dos primeros álbumes. 
 




martes, 22 de octubre de 2013

SUEDE: INTRODUCING THE BAND- CAPÍTULO I



Brett Anderson en la noche de los Brit Awards, 1993
Veinte años atrás, exactamente en la noche del 27 de febrero de 1993 en el Alexandra Palace, durante la entrega de los Brit Awards, Suede deja estupefactos al público, sobre todo al más veterano, que no estaba preparado para ver tremendo espectáculo: Un andrógino tipo, Brett Anderson, de peculiar peinado  vestido a lo Morrissey como en el video de “November Spawned  A Monster” pero algo más afeminado, contornea las caderas al compás de la chirriante guitarra de Butler en “Animal Nitrate”, bailando frenéticamente golpeándose el trasero con el micrófono y pasándose  de izquierda a derecha el cable del mismo por las nalgas, y entonando un doloroso canto que llega a impactar  los sentidos. Suede había llegado al estrellato.
Veinte años después de este acontecimiento Suede regresa tras un silencio discográfico de 13 años, con uno de los mejores álbumes de su historia, Bloodsports.  “No se preocupen no suena para nada a New Morning” fue la voz de alivio que dio el gran  Brett Anderson antes del lanzamiento del primer álbum de Suede luego del reencuentro de la banda, marcando un feliz retorno a aquel sonido que combinaba el glam rock con el pop.
Sería mezquino escribir sobre que representa  Suede en solo una entrega, así que señalemos la historia de la banda en tres etapas,  marcadas por tres de sus álbumes emblemáticos  Suede, Dog Man Star y Bloodsports ,  así que comencemos desde el inicio.
INTRODUCING THE BAND
La historia de Suede se remonta a 1984, cuando en su natal Haywards Health, una ciudad al sur de Londres, Brett Anderson conoce a Mat Osman (bajo) y forman una banda, aspirando ser los Smiths, con el ánimo de lucir desenfadados y en especial Brett de arrojar toda su frustración y atmósfera a fracaso que respiraba en su hogar, producto de un padre desempleado que terminó como taxista. Por eso Brett buscó encontrar en la frivolidad y  en los placeres, un refugio que conduzca su vida por un trayecto más banal pero menos perdedor.
Brett y Bernard Butler, los cerebros de Suede
Posteriormente Brett se mudaría  a Londres para estudiar arquitectura en la universidad, allí conoce a Justine Frischman (Elastica) quien acepta apoyarla en la segunda guitarra en las presentaciones de la banda, ante el rechazo de convertirse en la guitarrista principal pero luego se convertiría en su novia. Ante esto, Brett coloca un anuncio en el New Musical Express buscando un guitarrista principal, presentándose Bernard Butler, quien dejó el violín por la guitarra, tras ver a Jhonny Marr tocar la guitarra en Top Of The Pops.
El encuentro de estas dos personalidades tenía algo en común, su pasión por los The Smiths. Una vez juntos tenían clara la idea de salir al frente contra el apogeo shoegazing, house y dance tan en boga en el Reino Unido durante esa época, pero con un estilo propio, que en sus comienzos causó el rechazo de  la gente que asistía a sus conciertos, poco acostumbrados a observar toda la teatralidad llena de las mariconadas y lamentos de su cantante, pues desde Morrissey, nadie se había atrevido a lucir auténtico ni extrovertido en Inglaterra. 
Por algún tiempo Suede fue un grupo sin baterista, hasta que graban el single “Be My God/ Art” con un baterista de lujo, uno de sus ídolos, Mike Joyce el ex Smiths, pero no los acompañaría en el resto de la aventura. Simon Gilbert, un vendedor de boletos en los conciertos, llegaría a convertirse en el baterista de la banda.
Mat Osman (bajo), Brett (voz), Gilbert (batería) y Butler (Guitarra)
Suede recorrería sin éxito los diversos pubs y locales del circuito londinense entre 1990 y 1991. La persistencia de la banda haría que durante 1992, encuentre por fin gente que acepte su propuesta, erigida sobre dos columnas, The Smiths y David Bowie, redescubriendo el glam rock. Además de la figura de Anderson como frontman, encarnando a la perfección el legado dejado por Morrissey y Bowie como íconos pop, alcanzando  un atractivo magnetismo que hace años no se veía en la escena inglesa. Anderson y Suede bebían de la fuente andrógina de estos dos celebres personajes de la cultura pop británica. Pero sobre todo del glam-rock más andrógino, de guitarras chirriantes y retorcidas de Bowie, en donde un inspirado Butler las recreó a la perfección, agregándole su toque personal. Suede estaba alumbrando un nuevo sonido pop en Uk, algo nunca antes escuchado, SUEDE sonaba a SUEDE, no existían otros similares a ellos.   
El EP The Drowners fue número uno en Inglaterra en 1992 y marcó el inicio de su ascendente carrera. Lanzando posteriormente los EPs Metal Mickey y Animal Nitrate, los conciertos se multiplicarían y crecería la fanaticada de Suede.  En 1993 un mes antes de su debut oficial, la revista Melody Maker lo proclamó la mejor nueva banda británica, dándoles la portada. Suede era ya un fenómeno musical.
Anderson recuerda que fueron días mágicos cuando compuso y grabó canciones como “She’s Not Dead”, “Animal nitrate”, “Breakdown”, “Pantomine Horse” o cuando Bernard llegó a  su departamento   y tocó en su antiguo piano “The Next Life” o cuando mirando el sol sobre el oeste de Londres escuchaba en una casetera “So Young”.
Brett sentía que Suede era una banda incansable, ambiciosa, ebria de arrogancia  y que estaban a punto de escribir la línea que definiría la década, colocando los cimientos para a una escena por donde transitarían Blur, Pulp entre otras bandas britpop que alcanzarían el estrellato. Anderson recuerda: “Es duro explicar cuán especial y único nos sentimos siendo Suede en esa época. No había escena ni espacio para nosotros, excepto nosotros mismos...”. Suede fueron realmente  los precursores del britpop.   
SUEDE (1994)
El álbum donde todo empezó. Este era nuestra música, era nuestras vidas; extraña pero algunas veces bella     Brett Anderson  
En el 2010, su epónimo álbum  fue denominado por NME como el mejor álbum debut de 1993, ese mismo año también fue el álbum más rápidamente vendido en el UK , con 100 mil copias en su primera semana, llegando a ser número 1 y ganador del Mercury Music Prize. Con estos logros  Suede aseguró una agenda llena de conciertos, llegando a tocar en el festival Glastonbury. 
El álbum debut esperado con más entusiasmo desde el Never Mind The Bollocks de los Sex Pistols” según la prensa británica, fue lanzado a través del sello indie, Nude. El debut consolidó el estilo de la banda, en donde encontramos baladas como “Breakdown” o “Sleeping Pills” que se contraponen con temas fuertes como “So Young” o “Animal Lover”, el LP estaba conformado por un grupo de canciones con letras muy melodramáticas , logrando una música que se oponía rotundamente a la visceralidad grunge de la época.   
Melody Maker anunciando la "Suedemanía"
Suede desde su portada, en donde mostraba a una andrógina pareja besándose, hasta los coqueteos con la bisexualidad, exhibía una combinación que resultaba  irresistible para muchos. Desde el primer golpe de batería de “So Young” nos va conduciendo por un viaje de atmósferas glam-rock melodramática, en donde los coritos alegrones y bailarines además del enérgico guitarreo de “Animal Nitrate” nos terminan de conquistar, “Moving” con su acelerada guitarra y  redobles de batería nos hacen sacudir el cuerpo, esa exitosa fórmula de guitarra y batería se repiten en “Drowners”.  “Sleeping Pills” y “Breakdown” traen una atmósfera depresiva y angustiosa al disco. “Metal Mickey” termina de sacudirnos los sentidos con su chirriante guitarreo y melodioso coro, al igual que “Animal Lover”, tema que se cree fue dedicada al nuevo novio (Damon Albarn de Blur) de la ex  pareja de Anderson (Justine Frischman, de Elastica), que se tornará ensordecedora sobre el final. “The Next Life” es la canción diferente del álbum y que se encarga de cerrarlo, sosteniéndose sobre el sonido de su dramático piano que llega a conmover a uno,  aún hasta las lágrimas, tras escuchar los lamentos de Anderson, una canción perfecta para rematar un disco perfecto.    
Suede presenta a lo largo de sus canciones  los aspectos más sórdidos y deteriorados de la vida londinense, pues sus letras están centradas en problemáticas anglo, que añadido a su peculiar guitarreo establecieron un modelo a seguir para el britpop. Pero la banda aspiraba a llegar más lejos que otros artistas.
El 2011, Edsel Records  lanzó una extraordinaria reedición de este gran álbum, compuesto por un set de dos discos y un dvd, conteniendo el disco completo remasterizado, demos, rarezas, inéditos, singles  y sus respectivos b-sides. Además de los videos de los singles, la épica presentación en los Brit Awards que los lanzó al estrellato, el espectacular video del concierto “Live And Poison” originalmente lanzado en VHS y por primera vez en dvd, donde se aprecia a toda la banda en su esplendor y sobre todo la genial teatralidad de Brett Anderson ,  la filmación “casera” de un concierto en Shefield en febrero de 1993 y una entrevista al cantante y el guitarrista Bernard Butler ofrecida el 2011, poco después  de la reunión del grupo. Una edición indispensable para todo seguidor de la banda.  
Con este álbum los Suede dieron a luz un estilo único e inigualable, dejando el mejor legado que una banda pueda desear: canciones genuinas y además exitosas.  Pero ellos no estarían conforme con lo que habían logrado, querían ir por más y esa ambición se plasmaría en  su siguiente álbum,  Dog Man Star.