viernes, 27 de septiembre de 2013

DEPECHE MODE: JUSTIFICANDO GIRAS POR MEDIO DE ÁLBUMES



DELTA MACHINE
DEPECHE MODE
COLUMBIA RECORDS (2013)
Depeche Mode es una de las bandas que cuenta con mi absoluta devoción desde mi adolescencia y reconozco  subjetivismo al referirme sobre su obra, pero bajo esa misma perspectiva señalo que tras escuchar en varias ocasiones su nueva producción  Delta Machine, se trata solo de un  álbum cumplidor, una prolongación poco feliz de lo propuesto en  Songs Of The Universe, así mismo una reinvención a medias, en base a lo hecho en Violator y Songs Of Faith And Devotion. Quedando claro que  el trabajo con el productor Ben Hillier, por el bien del futuro de la banda, debe llegar a su fin, pues  ya son tres álbumes que no pasan de ser simplemente buenos, sin dejar alguno que sea para el recuerdo, y finalmente ¿Vale la pena sacar un nuevo disco cada vez que se quiere ir de gira, así el resultado no sea el más idóneo?.  Preparar esta reseña sobre mis ídolos ha sido todo un reto y más si ahora me toca cuestionarlos, pero hay también líneas para resaltar lo positivo de este álbum. 
A pesar de lo que opine sobre Delta Machine, hay quienes afirman que estamos ante un gran álbum de Depeche Mode, en donde la banda luce un sonido innovador y ha dado un paso más en su evolución musical, saliéndoles  genial el haber repasado sonoridades del Violator y Songs Of Faith And Devotion. Y es que de Depeche Mode ya no se espera que canten bien y muestren destrezas con el dominio de los sintetizadores, loops y todo lo referido a la parafernaleia electrónica, eso ya se da por descontado en cada álbum, sino esperamos algo más, que hace más de una década no recibimos de ellos, una obra maestra, será mucho pedir, somos muy exigentes o algunos seguidores no nos resignamos a acepta la realidad, que Depeche Mode ya fue hace años, y que solo hay que conformarnos con todavía tenerlos en escena como una de las mejores bandas en vivo brindando excelentes giras. 
DELTA MACHINE 
Como viene siendo ya una costumbre en Depeche Mode, el álbum se grabó en Santa Bárbara, California, y New York, fue producido por Ben Hillier y mezclado por Flood, quien regresó a apoyar a la banda tras varios años de alejamiento. La mayoría de temas fueron escritos por Martin L. Gore, excepto “Secret To The End”, “Broken” y “Should Be Higher” compuestos por la dupla Gahan y Kurt Uenala.
Delta Machine se convierte en el decimotercer álbum de la banda, producido durante el 2012 y lanzado  el pasado mes de marzo, en cuatro presentaciones:
1) CD,
2) Deluxe Edition compuesto por un set de dos discos acompañados por un extenso booklet de tapa dura que contiene 28 páginas con fotografías de la banda tomadas por Anton Corbjin,
3) Doble vinilo, que contiene las mismas canciones de la “deluxe”, y
4) Descarga on-line.
Se ha dejado extrañar una superdeluxe edition como en la época de Mute Records, con sus respectivos documentales, EPK y videos del álbum, libro y otros extras como en la caja del SOTU, algo que los seguidores del trío siempre anhelamos en nuestra colección. Quizás editen ello para el video de la gira.    
Dave Gahan sigue demostrando ser un gran cantante
Volviendo a la música del disco, Delta Machine es un álbum carente de singles y por qué no decirlo, también de ideas nuevas. Ya sabemos que las letras de Depeche Mode se caracterizan por mencionar temas como la redención, la culpa, la sensualidad, el desamor, la pasión y lo existencial, y que en lo musical, lo mejor que hacen es recrearnos con sonidos ya expuestos en sus anteriores obras, y conocidos por los fans desde  “A hasta Z”. Algo nuevo tenían que presentarnos en este disco. Subirle la potencia al sonido de los sintetizadores y percusiones, sonar algo minimalista, recurrir a ciertas sonoridades bluseras del Violator y Songs Of Faith And Devotion  además de retomar la posta de infinidad de sonidos electrónicos dejados en el Songs of The Universe,   podría ser efectivo, al momento de elaborar un álbum pero no para dejar un legado a la posteridad. De hecho me gusta que el sonido del álbum luzca durante varios pasajes de manera  ruda y directa, pero no es un disco que lo escucharé una y otra vez durante los próximos meses ni años.
Fletcher, Gore y Gahan, sentados a la espera de un buen productor
Y es que las canciones de Depeche Mode de sus últimos trabajos, han servido para completar discos cumplidores y salir de gira, para luego no volver a tocarlas, pues todo ese producto no suma para la “inmortalidad”, salvo muy raras excepciones como “Precious” o “Wrong”.  
Delta Machine no llega a apasionar así como tampoco lo hicieron SOTU y Playing The Angel y hasta podríamos incluir al Exciter, a pesar de sonarnos familiar y acogedor.  El álbum suena bien pero es propio de artistas con amplia experiencia y quizás sea ello,  el sentirse cómodos con dominar lo que saben hacer y no correrse riesgos sea el producto Delta Machine, pero tampoco caen en la concesiones, ni en poblarlo con temas comerciales o más accesibles. Depeche Mode pudo darse un poco más de tiempo hasta replantear bien sus ideas musicales y prepararnos una mejor entrega que esta. Por otra parte hay canciones que pudieron ser excluidas del tracklist final, si quedaban en nueve temas, hubiera sido estupendo, al leer las reseñas que hago de cada una de las canciones del álbum podrán descubrir a cuáles me refiero.
Martin deja un poco la guitarra para darle más fuerza a los sintetizadores
Durante el proceso de creación del SOTU (2009), gore declaró que se había convertido en uno de sus hobbies, el comprar sin reparos teclados, órganos y sintetizadores por e-bay, y mejor si eran antiguos. La exploración de los diferentes sonidos emanados por estos aparatos electrónicos le dio material más que suficiente para el disco en mención. Durante varias partes de Delta Machine se percibe esa influencia, las ideas que Gore había dejado en el tintero en el anterior disco y no terminaron de concretarse en el mismo, las retomó para éste, pero es allí que la labor del productor debió orientarlas mejor y darles buen cauce. 
Este es el tercer trabajo que Depeche Mode realiza con Ben Hillier en la producción, y realmente creo que debe convertirse en el decoroso adiós para este productor, pues en casi una década su contribución ha sido muy pobre al momento de pulir la creatividad musical de Gore. Quien cumplía ese papel a la perfección era sin duda el buen Alan Wilder, aún más que los productores de turno que tuvo el ahora trío, al realizar sus álbumes 80s y 90s. Con urgencia la banda debe buscar alguien que pueda ayudarles a innovar su sonoridad pero conservando su ya consagrado estilo.
MIS ÍDOLOS DEFIENDEN SU OBRA
Estoy muy contento con el resultado de este álbum  Martin L. Gore.
Gore y Gahan, salen al frente ante su crítico fan
La música tiene una energía similar a la de Violator y Songs of Faith and Devotion y creo que las nuevas canciones están entre las mejores que hemos hecho”, declaró Gore antes del lanzamiento del álbum y está en lo cierto, Delta Machine exhibe energía, se vale de lo hecho en dos obras maestras, pero de allí a decir que está entre lo mejor que hemos hecho, resulta exagerado. Al respecto, Dave Gahan dijo: “El álbum es muy orgánico y directo. No es un álbum de blues pero tiene mucha alma. Durante la grabación tratamos de incorporar más elementos de la puesta en escena y de los conciertos, involucrándonos en el disco”.  Sin embargo algunos de sus mejores temas como “Slow” y “Goodbye” tienen su columna vertebral en el blues.  
 La idea de Delta Machine es que su sonido transmitiera magia, paz y un sabor moderno” manifestó Gahan a la prensa, antes del lanzamiento del álbum. Mientras que Gore confesó que “Escribir este álbum fue una tarea abrumadora y queríamos que estas canciones sonaran muy modernas, que la gente se sienta bien escuchándolas, que consiga una especie de paz. Tienen algo mágico”. Por su parte, Dave Gahan añadió: “Con Delta Machine  hemos cambiado completamente nuestra idea de cómo hacer un álbum. Cuando nos damos contra la pared y empieza a sonar muy mal, lo revolvemos y tratamos de darle ese sonido orgánico tan Depeche Mode. Delta Machine es el resultado y estamos deseando que nuestros fans lo escuchen”.
DELTA MACHINE CANCIÓN X CANCIÓN
“Welcome to my world” es una interesante pieza de electrónica minimalista, cuyos sintetizadores y percusiones suenan oscuros, intensos y potentes, por donde transita la seductora voz de Gahan, evocando ciertos aires  a  “World in My Eyes” del Violator, al final una coqueta programación de percusiones queda de fondo para enlazarse con el vigoroso sonido de “Angel” entonada con  agresividad por Gahan,  en medio de sonoridades industriales y Groove, pero cuando parece que el tema va en ascenso para terminar  estallando, es interrumpida por unos falsetes de Gore, a la mitad y al final,  que a mi gusto no quedan bien, dejándonos con la miel en los labios, en lo que pudo ser una gran canción.
El primer single del álbum, “Heaven”  realmente luce muy flojo, como para ser una muestra del trabajo que se está realizando, además de no contribuir con la senda trazada que parecía querer establecerse con los sonidos de los dos primeros temas. Por ciertos muchos fans señalaron al ver el video en youtube señalan que esta pieza es una correcta muestra del nuevo sonido de Depeche Mode. Es una balada lenta interpretada muy bien por Gahan y Gore, pero a estas alturas ya sabemos de sus buenos oficios como cantantes, nadie pone en tela de juicio ello sino el lado musical del tema.  En cambio “Secret To The End” sí continua la senda marcada por los temas del inicio, otra vez esa sonoridad de sintetizadores que van en ascenso, pero esta vez cargados de densidad  y al final de sus pegajosos coros, son complementados por un  grisáceo punteo de guitarra.  
¿Front 242? no, pero sí muestran algo de industrial en algunos temas
“My Little Universe” es otra canción minimalista, que se caracteriza por mostrarnos palpitantes sonidos de sintetizadores combinados con percusión, que van y vienen para querernos dejar en primer plano las voces de Gahan y Gore, pero el resultado final es que el tema carece de “gancho”, quedando como una pieza intrascendente. Luego sigue “Slow” cuya atmosfera de lúgubre blues electrónico, resulta realmente interesante, aunque la verdad sea que nos trasporta hacia esas sonoridades que se asemejan a la época del Violator, un sonido dominado a la perfección por los Depeche Mode, y quizás ese sea el lado más fuerte del disco, cuando el trío se redescubre con sonidos ya conocidos.  Hablando de recrear sonidos pasados, “Broken” es otra muestra de ello, pero esta vez haciéndolo de su anterior álbum, Sounds Of The Universe,  la canción tranquilamente pudo ser parte del anterior disco, añadiendo también que la entonación de Gahan tiene cierto parecido a la que hizo para “Little 15” del Music For The Mases. “The Child Inside” es otra que muestra influencia del anterior álbum, esta vez interpretada por Gore, pero a estas alturas el álbum ya suena a más de lo mismo, y comienza a rodearnos cierto sentimiento de desazón.
¿No te gustó nuestro álbum? Qué pena, hacemos lo que nos da la gana
La poderosa sonoridad de los sintetizadores retorna con  “Soft Touch/Raw Nerve”, y con ello la esperanza de que el álbum logre finalmente convencernos. La electrónica es matizada por líneas de guitarra, y una línea de teclado que logra cierto dramatismo. Prosigue “Should Be Higher”   pieza de hipnótica sensualidad, en donde los sintetizadores y percusión marchan paralela y progresivamente, retocados por el sonido de un oscuro teclado, logrando crear ambientes tensos y misteriosos, un perfecto preámbulo para la mejor del disco,  “Alone” en donde una línea de filoso teclado impregna un espectacular dramatismo a la canción, además de encajar perfectamente con el estribillo “i was your father, your son,  and  your Holy Ghost and priest”, esa sonoridad es martillada por una atronadora percusión y loops que luego se van diluyendo para darle más oscuridad al tema y ciertos rasgos de industrial, a ello sumarle la voz de Gahan y ni qué decir del genial del dúo que hace con Gore, un verdadero delito que este tema no sea tomado en cuenta en la presente gira de la banda.
Cuando los sintetizadores suenan fuerte y son matizados por las guitarras, el disco sale a flote
En “Soothe My Soul” otra vez se apela a la fórmula de darle duro a los sintetizadores, haciéndolos sonar fuerte para mezclarlos con las percusiones y guitarras, para estremecer nuestros sentidos y vaya que el experimento funciona pues es un tema que termina enganchando. Una buena elección haberlo considerado como segundo single. La guitarra blues y el aporreo electrónico en “Goodbye” ponen un decoroso final a este álbum que finalmente logra recuperarse luego de los baches antes mencionados.    
En el segundo disco de la deluxe edition encontramos cuatro temas: “Long Time Lie”, “Happens All Time”, “Always” y “All That’s Mine”, todos ellos caracterizados por lucir minimalistas, oscuros y densos, destacando “Always” por sus cambiantes atmosferas sónicas y llamando la atención “All That´s Mine” por sus deudas con el EBM.   
DELTA MACHINE TOUR
Sin duda el acontecimiento más esperado por los fans de Depeche Mode ante la salida de cada nuevo álbum, es la respectiva gira de rigor. El escenario ha sido diseñado nuevamente  por Anton Corbijn, el mismo que sigue conservando esa pasarela por donde Gahan desfila para hacer gala de sus dotes como buen bailarín e ícono pop, también luce las ya acostumbradas proyecciones multimedia que acompañan la performance de la banda desde la gira Violator.  
Antes de iniciar la gira, Depeche Mode realizó varias actuaciones televisivas como en Live On Letterman, un Showcase en Viena para VIPs y medios, en el SXSW y en The Troubador en Hollywood. 
Dentro del set list resalta la ejecución de algunas canciones que habían sido tocadas muy poco en vivo como “Barrel of a Gun”, u otras que no son presentadas desde el Exciter Tour del 2001, como “Black Celebration” o “Halo”, y la añeja “Just Can’t Get Enough”. Lo que llama poderosamente la atención del listado de canciones es la ausencia de uno de los mejores temas del álbum, “Alone”, a manera de consuelo están “Angel” y “Soothe My Soul” y las clásicas “Walking in My Shoes”, “Enjoy The Silence”, “Personal Jesus”, “A Question of Time”, “I Feel You” y “Never Let Me Down Again”.
Como ya viene siendo costumbre desde 1999, para las presentaciones en vivo, la banda es apoyada por el buen baterista Christian Eigner y el eficiente tecladista Peter Gordeno. La gira actualmente está pasando por los Estados Unidos, con singular éxito, y suena fuerte el rumor de Depeche Mode como estelar del próximo festival Loolapalooza Chile a realizarse en marzo del año siguiente. Esperemos que la banda vuelva a visitarnos y nos vuelva a ofrecer otro gran show como el de hace cuatro años.  
 



Mi colección  DM 
Álbumes remasterizados CD -DVD: Speak And Spell, A Broken Frame, Construction Time Again, Black Celebration, Music For The Mases, Violator, Songs Of Faith And Devotion, Ultra, Exciter

Recopilatorios y en vivo: People Are People, Catching Up With, 101, SOFAD Live, The Best of (cd-dvd), Remixes 2:81-11 

Playing The Angel, en medio de mis dos primeros cds de DM, SOFAD y Ultra.

Box Sets: Songs Of The Universe,  rodeado de Singles 3, 4, 5 y 6

Deluxe Editions Dvds: 101, Devotional, 86-98, One Night In Paris, Touring The Angel, Tour Of The Universe


martes, 10 de septiembre de 2013

EL AIRE: “… CAPACIDAD PARA DEMOSTRAR SER UN ARTISTA…”

El AIRE
El AIRE
(Reedición remasterizada)
A Tutiplén Records. (2013)
Mientras “uno” “se la lleva fácil” y el “otro” recibió  apoyo mediático de la APDAYC para promocionar su libro, existen tipos dentro de la escena “underground” peruana como J.J. Castro quienes han forjado una interesante carrera musical sin alcahueterías ni padrinazgos de por medio, sino construyéndola a punta de pasión, integridad, persistencia y de manera autogestionaria. Diecisiete años después se reedita el extraordinario álbum debut de su banda El Aire. En una inédita edición de lujo para nuestro medio. El Aire fue considerado uno de los mejores discos del año 96 dentro de la escena local, pero me atrevo a decir que fue más que eso, uno de los más grandes álbumes de la historia del rock peruano, quizás el mejor. Aprovechando la reedición del disco (lanzado en casete en su época), vuelco en estas líneas toda mi admiración y respeto a  toda la obra de J.J. realizada bajo el nombre de El Aire.   
LA HISTORIA
Recuerdo muy bien aquella reunión de Caleta de julio de 1996, en una casona antigua ubicada en la avenida Bolognesi, en el distrito de Barranco. Fue la primera vez que la conversación de los colaboradores de la revista giró en torno a un tema: El Casete de El Aire. Convirtiéndose en la única vez que el pleno de la revista manifestó por unanimidad su admiración hacia una producción musical y sobre todo nacional. En medio de la charla no parábamos de escuchar una y otra vez aquel magnífico “álbum-casete”, elegido posteriormente por todo “el personal” de Caleta como el mejor disco peruano de ese año.
A causa de sus esporádicas presentaciones, que se caracterizaban por su vitalidad y energía, El Aire adquirió la categoría de banda de culto dentro de la escena peruana.
Constantino, Manolo, César y J.J.
La historia de El Aire está relacionada a su líder, José Javier Castro uno de los músicos, más innovadores, versátiles y creativos del rock hecho en nuestro país, quien a finales de los ochentas con Crimson Sinclair formó Humo Rojo, una banda que llegó a presentarse en un programa nocturno de Tv. Posteriormente J.J. continuo presentando su arte de manera solitaria y muy peculiar, conectando su guitarra a un amplificador en las calles miraflorinas, a ese unipersonal lo llamó El Aire. También participaría en otras bandas como La Liga del Sueño y Beat Sudaka, participando con esta última y presentando además un tema solista en el recopilatorio El último Surf (1995) del desaparecido Eureka Records del Virrey.  
En 1994 J.J. Castro tenía grabado algunos demos, un año después en  búsqueda de consolidar su proyecto personal, encuentra apoyo en el líder de Mar de Copas, Manolo Barrios quien le ayuda en la producción de ese material, pero le sugiere mejor hacer una banda convocando al bajista César Zamalloa, también de Mar de Copas y al baterista Constantino Álvarez. Los ensayos se sucederían con el propósito de pulir el futuro álbum. El debut oficial de la banda en público se haría en el desaparecido Medirock en mayo de 1995 con la finalidad de probar en vivo el material trabajado.  En agosto de ese año se grabaría la batería en el estudio de Miki Gonzáles, luego en febrero de 1996 se terminaría de grabar y mezclar el álbum, con “Wicho” García en las perillas durante todas las sesiones.  Ese mismo mes tuve la oportunidad de ver por primera vez a J.J. quien presentó su performance en solitario ejecutando con su guitarra el oscuro tema “J.F. Kennedy Park” en un concierto de Dolores Delirio en el Árabe Pub. El sello Navaja Producciones había reclutado a El Aire como una de las bandas de su catalogo, y el lanzamiento de su material se convertiría en el último el sello.   
El álbum apareció en formato casete, de título epónimo, mostrando en su carátula el logotipo de la banda, caracterizado por llevar la escarapela sobre la “i”. Los diseños e imágenes del folleto que acompañaba al casete lucían  impecables visualmente, de hecho era la mejor de todas las producciones lanzadas en esa época.
Folleto del casete de la edición original
La presentación del álbum se hizo en el Centro Cultural la Noche. Solo una pocas veces más se volvería a presentar la banda en vivo con la formación mencionada anteriormente, la idea de continuar produciendo material con la misma  no se llegó a consolidar, quedando solo registrado un demo de precario sonido, que luego apareció bajo el nombre de El Aire II. Pero J.J continuaría creando música por su cuenta, y seis años después daría el gran golpe  al sorprendernos con un disco triple, con una propuesta aún más arriesgada y experimental.
Mi ilusión de ver a El Aire, durante esa época se iba desvaneciendo, en 1997, se anunció que tocaría con Dolores Delirio en la temporada de acústicos del Centro Cultural de la PUC, pero un problema con la salud del bajista, impidió que la banda se presentará en pleno, J.J. sólo con su guitarra ejecutaría algunas canciones como “Libertad”, “Rodeo”, “Beach”,  “Cigüeñal”, “Anduve Bajo el Sol” y acompañado por Abel Salcedo estrenaría la bella “Luz de Ti”.
Mi sueño recién se convertiría en realidad el viernes 15 de septiembre del 2006, cuando la alineación, J.J., Barrios, Zamalloa y Álvarez, se volvería a juntar por única vez para presentar el álbum epónimo en integro, conmemorando sus 10 años de lanzamiento, podía descansar en paz.   
EL AIRE      
“Quería un poco representar el universo íntimo de una persona” *     J.J. Castro
La primera sensación al escuchar este magistral álbum, fue la de experimentar los diferentes sentimientos que una persona puede sentir durante un día, como son amor, enojo, ira, confusión, alegría, depresión, angustia entre otros. El mejor fondo musical para ilustrar los diferentes estados de ánimo del ser humano, y una música tan cambiante como las emociones humanas a lo largo de su jornada diaria. 
También se puede decir que se trata de un álbum conceptual, pues al escucharlo uno reconoce que existe una estructura, comienzo-desarrollo-fin, temas como “Lluvia en el Ande”-“Aire”-“Terminal” reflejaba esos picos, causándonos esa misma sensación de estar escuchando el relato de una historia, pues el álbum no tiene cortes cada canción está conectada una con la otra, no hay silencios, como si fuera solo una canción. En el folleto que acompaña al casete se puede apreciar que las letras de las canciones se colocaron sin separaciones, como si todas en conjunto formaran parte de una gran canción bajo una misma temática.
Los estilos musicales expresados en el álbum son diversos, desde punk rock, pasando por lo vernacular, el pop, el noise y hasta coquetear con ritmos latinos. Es la obra experimental por excelencia de la historia del rock peruano independiente. Donde sus pilares eran la improvisación colectiva logrando un universo sonoro realmente intenso y corrosivo, como en “Cardiorama”, “Rodeo”, “Aire”, “Cigüeñal” o “Terminal”.
 El álbum, se inicia con “Lluvia en el Ande”  excelente introducción cuyos perturbadores cambios de ritmo en medio de efectos de sonidos de lluvia y ritmos andinos (huayno), van construyendo una atmosfera épica, cuyos sonidos de teclados en la parte final, la convierten cuasi himno, dándole un ambiente triunfal, de epopeya, conectándose a la perfección con la proclama que J.J. grita en forma acelerada en “Libertad”, que logra enervar nuestros ánimos y explota al  sacudirnos con sus increíbles riffs de guitarras en clave punk-rock, realmente visceral, llevándonos al desenfreno desmedido y en búsqueda de meternos un brutal pogo con alguien. A un aparente estado de calma pero propio del desfallecimiento, nos lleva “Cardiorama”, y esos delirantes arreglos de guitarras que lucen ciertos guiños a la primera época de Nick Cave & The Bad Seeds   pero que en “Limbo” nos lleva a un clima reinado por la angustia y el tormento de un amor tortuoso, esta vez las envolventes ráfagas noise de las guitarras nos retuercen el alma aún más. Pero a manera de catarsis la breve y avasalladora “Rodeo”, con sus dementes golpes de batería, ruidosas y aceleradas guitarras y los desaforados gritos de J.J. Castro, nos encarga de liberarnos mediante la rabia y la furia, de todas aquellas frustraciones del amor maldito presentadas en el tema anterior.
“Anduve Bajo el Sol” nos da un respiro mediante sus melodiosos y apaciguadores ritmos, mostrándonos que en medio de la oscuridad podemos encontrar momentos de luz, sigue otra pieza sobresaliente del álbum, la abstracta pero contundente “Subir Al Cielo?”, otra vez nos presenta desequilibrantes cambios de ritmo, y un peculiar estilo de cantar las estrofas y coros en diferentes tiempos, en donde J.J. nos manifiesta la actitud de superar diferentes obstáculos con el fin de alcanzar un ideal.
Las letras de las canciones colocadas unas tras otra, como si fueran una sola
En “No Quiero Decirte Adiós” los músicos nos muestran su virtuosismo en la ejecución de sus instrumentos, cerrando la primera parte de la obra que se enlazaría de inmediato con la segunda parte, mediante el ambiente espacial  y enrarecido de la experimental “Aire”, para luego seguir con la ternura de “El Naranja De Tus Ojos”, que es irrumpida por los riffs de las guitarras y los portentosos golpes de batería de “Beach!”, que nos lleva  a una pegadiza y vertiginosa marcha guitarrera que se desvanecerá por los ruidos maquinales del tema más experimental de toda la obra, la densa y desgarradora “Cigüeñal”, una de mis favoritas, cuyos sórdidos sonidos y el desquiciado efecto de voz en el ¿canto? De J.J.  hacen crujir nuestra sensibilidad, que será aliviada con “Para Que Chille La Salsa” tema sazonado con coqueteos de sonoridad salsera, que es terminada abruptamente por diversidad de sonidos extraños que sucumben ante la explosión de un foco y la caída de vidrios, que abren paso a un enrarecida atmosfera sónica creada por capas de feedbacks y reverberaciones en la excepcional “Terminal”, otra de mis favoritas, causándonos nuevamente la sensación de ser llevados hacia un peculiar universo sonoro, esta vez gobernado por ambientes psicodélicos, que resulta por momentos apocalíptico, en donde todas esas distorsiones de guitarra parecen envolvernos hacia un remolino sónico que nos llevará a la destrucción  y una letra que resulta abrumadoramente depresiva, torturante y dolorosa, propia de un enfermizo amor.
Si bien la obra tuvo cierta repercusión en la prensa, nunca alcanzó el sitial ni la suficiente difusión que mereció, pocas veces en el Perú, se había hecho un álbum como este. Por fin una banda se atrevía a hacer algo diferente dentro de la escena local, dominada por bandas new wave o punk, para demostrarnos realmente qué era ser innovador. Diecisiete años después, experimentó las mismas sensaciones al escuchar este disco, se convierte en una catarsis que logra conducirme hasta mis propios infiernos para luego liberarme de ellos y finalmente redimirme. Nunca se volvió a hacer un disco como este, y sin ningún ánimo pesimista, creo que nunca se volverá hacer otra obra tan extraordinaria como esta.                   
PERUVIAN DELUXE EDITION
Sin temor a equivocarme creo que es la primera vez que se lanza una reedición remasterizada en edición de lujo dentro de la escena independiente peruana, y ese es otro mérito para la trayectoria de J.J. y también del sello A Tutiplén Records, por apostar por este proyecto. Además hay que reconocer su espectacular sonido, cuya responsabilidad recayó en Mario Breuer.
La reedición del  álbum original, trae como bonus tracks, tres temas en vivo: “Beach!”, grabada este año en una sesión de estudio, “Cigüeñal” tomada de la presentación por la celebración de los diez años del disco, y “Aire” tocada en la feria CONTRA 2013. Su impecable empaque de cartón es acompañado por un grueso booklet, que contiene el arte original del casete, notas periodísticas de la época sobre la banda, así como reseñas y comentarios sobre el álbum, fotografías de ese año y de la reunión de la banda original 10 años después, afiches de los pocos conciertos que ofreció el grupo, una breve historia de la banda y las letras de las canciones. Quizás lo único que extrañamos en el arte de la portada con respecto a la edición original, sea el logotipo de la banda con su respectiva y emblemática escarapela.
OTRAS OBRAS
EL AIRE II (1997, lanzado 2002)
En Octubre de 1997, J.J. presenta sus demos al resto de la banda, que había sido grabado en un portaestudio de casete y que presentaba el bosquejo de lo que sería el segundo álbum de la banda. Armando Andrade remplazó a Constantino Álvarez en la batería, quien partió para U.S.A., entonces los ensayos se iniciarían, siendo grabado el quinto de ellos en una radiograbadora de micrófono incorporado. El propósito era registrar material que sirviera a la banda como referencia cada vez que la banda se juntaría para ensayar las canciones del nuevo disco, pues por aquella época el líder de El Aire laboraba en provincias y se ausentaba de la capital por prolongados periodos de tiempo.
Ante el poco avance del proyecto y como declaró J.J. “…prefiriendo conservar la amistad a insistir con el disco”, se terminó con todo lo planeado. Este registro recoge lo que pudo ser el segundo álbum de El Aire. Aunque la grabación es de pésima fidelidad es un documento más que interesante y valioso para el seguidor de la banda. El Aire II, muestra un trabajo algo más homogéneo pero también con un sonido más crudo, sin producción de por medio, en donde las canciones son mostradas al desnudo. El disco exhibe influencias del “garage-rock”.
Entre los temas más destacables del disco están: “Muero!(gritó Dios enfermo)”, acelerada y violentísima pieza en donde Andrade le da sin piedad a la batería, la contundente “Patria o Muerte”,  las delirantes atmósferas psicodélicas construidas por el “noise” de las guitarras en la hipnótica y delirante  “Agujero Blanco” y la tierna “Luz de ti” que se sale del esquema del “álbum”.  Como material extra, se acompaña la obra LORENZACCIO, grabada por J.J en 1991 y que constituye la primera producción musical del artista, que fue preparada a pedido del director Roberto Ángeles para sonorizar la obra teatral del mismo nombre, pero esta nunca se usó.    
NOICULOVEER Y LA FANTÁSTICA CIRSCUNSTANCIA ....(2002)
Extraordinario disco triple, único en su especie que yo recuerde en nuestro país. Nunca se ha logrado una producción tan ambiciosa como esta en nuestro medio. Seis años de espera no fueron en vano, los seguidores de la banda, recibimos con beneplácito esta obra maestra. Cada disco tiene su propio título  y conforman en su conjunto otro excepcional álbum conceptual de  El Aire.
El primer acto es llamado “El Conflicto De Las Emociones”, conteniendo excelentes piezas experimentales, matizadas con toques de electrónica y  ambient. El segundo, “Como Un Día En La Radio”, contiene la parte más pop y accesible pero muy lejos llegar hacer música condescendiente. En este episodio cada transición de canción es caracterizada como si estuviéramos escuchando el sonido de cambio del dial, en este disco también se aprecia fusión con ritmos tropicales, latinos y vernaculares. El tercero, “En la Era de la Luz”, la música de El Aire exhibe su lado más experimental, principalmente explorando con la electrónica, samples y otros artilugios de la tecnología, entrelazándose con las cuerdas, creando atmosferas sonoras más espaciales, la obra se cierra la con la tierna “A La Luz Del Hogar”.
Este acto triple, muestra la creatividad de J.J en su máximo esplendor y se “hace carne” es este álbum, en donde no podemos hablar de canciones por separado sino de todos los temas como partes que forman un gran conjunto un concepto e idea, que al igual que en el debut, nos hace experimentar las diferentes sensaciones y estados de ánimo del ser humano, pero esta vez en casi tres horas de alucinante viaje sónico.     
Lamentablemente este valioso aporte a la música hecha en el Perú, no recibió el respaldo merecido ante tremendo derroche de energía, tiempo pero sobre todo creatividad por parte del autor. La obra fue tratada con indiferencia por los medios radiales y cierta cobertura en la prensa escrita. Para variar la presentación del disco triple casi en pleno, fue realizada en el Centro Cultural La Noche y trasmitida vía internet. Convirtiéndose en el primer concierto de un grupo peruano en ser lanzado vía on-line. Como siempre El Aire, yendo a la vanguardia.
ALL NIGTH IS WRONG! (2003)
Registra la última presentación de El Aire, en el marco de sus presentaciones en vivo promocionando su álbum triple. Las canciones están ordenadas de manera cronológica según la aparición de sus producciones. Aunque también hay un bloque para los covers como “Flor de la Calle” (con Josué Vásquez en la batería) de Radio Criminal o “Born To Loose” de Jhony Tunders, así como también recuerdos como un pequeño bloque de canciones de Humo Rojo, la primera banda de J.J., con Crimson Sinclair entonando “La Dureza de la Muerte”. El disco en vivo  muestra la energía y vitalidad de aquella formación de El Aire, aunque Cigüeñal es ejecutada con los integrantes de Nube de Espejos, en donde resaltan “Lluvia el Ande”, “Libertad”, “Subir al Cielo?”, “Muero!(grito Dios enfermo), “Sonriente Anti-héroe”, “En la Luz del hogar”.
V (2010)

Luego de 8 años El Aire rompió su silencio con su quinta producción, aparecida en diciembre del 2010. La más convencional  y accesible de todas, mostrándonos un sonido menos experimental y abstracto, con canciones más melódicas y algunas de corte romántico, pero volviendo al guitarreo dejado un poco de lado en el disco triple, y también dándole más figuración a las cuerdas acústicas. Al igual que en su debut y álbum triple, V se presenta como un álbum conceptual en donde las canciones se enlazan una con la otra.  
V  es un disco de trabajo en equipo más que ser exclusividad creativa de J.J., quien comparte composición tanto musical como lírica con sus compañeros de banda. El pop está presente a lo largo del álbum, pero sigue habiendo esa inclusión de sonidos vernaculares, latinos y hasta el bolero que parecieran ser ritmos que apasionan al líder de El Aire. Pero en V sigue habiendo espacio para la furia, teniendo a “Ahora!” su mejor ejemplo, la exploración sónica de cuerdas en “Los Ojos de Lina” y algunas sorpresas como la versión de “Cruel Condena” del maestro Lucho Barrios, colocado como bonus track. En síntesis, V nos muestra “el lado más íntimo y delicado de El Aire”.   
El álbum fue presentado en un excepcional show realizado el 22 de diciembre del 2010 en el Teatro Julieta de Miraflores,  que contó con un buen sonido y performance multimedia. En donde la banda ejecutó en totalidad las canciones del álbum, además de temas de sus anteriores producciones. 

*Declaraciones vertidas por J.J. Castro en una entrevista concedida a la revista Caleta tras su elección como mejor banda y álbum de 1996, elegida por los colaboradores del medio.


"Lluvia en el ande" en vivo en 1996
http://www.youtube.com/watch?v=UsHNAi-ecF4

"Cardiorama" y "Rodeo" en el sótano 1996


El día de la presentación de la reedición , 12 de julio 2013, Centro Cultural La Noche, Barranco, Lima


"Libertad" en vivo 1996