martes, 20 de noviembre de 2012

R.E.M & SONIC YOUTH: “VINIERON PARA DECIRNOS ADIÓS…”



Michael Stipe en plena danza
R.E.M y Sonic Youth son dos bandas emblemáticas de la historia rockera americana aunque la primera más reconocida y masiva que la segunda pero ¿qué pueden tener en común ambas agrupaciones con nuestro país?, pues el haber considerado a Lima como parte de sus últimos tours antes de la despedida y desintegración definitiva. 

R.E.M EN LIMA 
El viernes 14 de noviembre del 2008 la banda de Georgia  congregó a más de 35 mil personas en el Estadio Nacional, sin temor a equivocarme fue la primera vez que un grupo de rock “alternativo” lograba tremenda convocatoria de público en un escenario peruano. 

Travis conquista al público
El show fue parte del Lima Hot Festival que también contó con la participación de los locales Turbopótamos y Cementerio Club, quienes tuvieron unas presentaciones para el olvido, y los escoceses Travis quienes sencillamente se metieron al público al bolsillo, desarrollando una de las mejores performances  que se haya visto en Lima por parte de una banda de rock, y cautivando aún aquellos que sólo habíamos ido a ver a R.E.M y odiábamos escuchar hasta el cansancio “Sing”(aunque también eran varios los que sólo fueron para ver a Travis), canciones desgarradoras y melancólicas como “Writing to Reach You” o “Turn” se conectaban perfectamente con las festivas “Side” o “All I Want Do is Rock”  en donde el guitarrista tuvo la brillante idea de sellar la unión con el público al lanzarse con su instrumento a la multitud y seguir tocando encima de sus fans, todo este furor llegó a su clímax con “Why Does it always Rain On Me?” con todo el respetable saltando al compás del tema, una actuación por demás convincente la de los británicos y que me hicieron posteriormente buscar su colleción de videos y comprarla sin reparos.

Los escoceses entonado "Flowers in the window"
R.E.M  y dos horas imborrables de buena música
El ambiente era perfecto para los R.E.M. la gente estaba más que entusiasmada cuando de pronto se apagaron las luces y sólo se encendió la pantalla del escenario que tenía como fondo la imagen de su álbum “Accelerate” que venían a promocionar. Entonces aparecen Peter Buck (guitarrista), seguido por Mike Mills (bajo) y finalmente Michael Stipe (vocalista) desatándose la euforia colectiva, ejecutando de inmediato “Living Well is the Best Revenge”, seguidas por “I Took Your Name” y “What´s the Frecuency, Kenneth?” con unos movimientos  y contorsiones de Stipe que lograron cautivar y hacer delirar a sus fans.
Las canciones seleccionadas para la ocasión fueron impecables pues había temas como “Driver 8” que fue un verdadero obsequio para sus añejos fans, “Drive” para los intermedios e “Imitation of life” para sus seguidores más jóvenes, canción que además desencadenó un sorprendente movimiento de la muchedumbre que provocó que muchos casi perdiéramos el equilibrio y estemos con los pies flotando. El júbilo del público estalló con la conocida “Everybody Hurts”, entonada por toda la multitud congregada en el coloso de José Díaz, y se prolongó con “The One I Love” y el primer acercamiento de Stipe con los fans de las primeras filas, y pugna de los mismos por alcanzar a tocarle aunque sea la "pelada" a Michael, también hubo momentos de belleza sonora como “Seetness Follows” y “Let Me In” en donde ese órgano de Iglesia nos transportaba hacia paisajes oníricos. Stipe con megáfono en mano alocaba a gente con “Orange Crush” y luego con la festiva y bailable “It´s the End of the World as We Know It (And I feel Fine)” nuevamente R.E.M llevó al éxtasis a la multitud y así concluyo la primera parte con un público que pedía más.
R.E.M retornó al escenario recompensado a su público con la archiconocida “Losing My Religion” en donde Stipe otra vez se acercó a sus fans, para luego continuar con otra del baúl de los recuerdos “Fall On Me” para posteriormente cerrar con broche de oro su presentación con la emotiva “Man on the Moon” y con un Nacional literalmente rendido a sus pies y entonando el tema a todo pulmón. Así pues R.E.M recorrió sus 28 años de vida artística (hasta esa época) repasando temas de sus memorables discos “Document”, “Automatic for the People”,  "Monster", entre otros.
La gira "Accelerate" sería la última de la famosa banda de Georgia pues el 21 de Septiembre del 2011 tras el lanzamiento de su disco “Collapse into now” (vaya título para preceder lo que vendría) anuncian al mundo oficialmente su separación tras 31 años de vida artística. “Como R.E.M y como amigos, hemos decidido que este sea el último día de la banda”, explicaron sus integrantes en su sitio web oficial.  Sólo queda decir gracias Michael, Mike y Peter por venir al Perú antes de decirnos adiós.
SONIC YOUTH EN LIMA 
A diferencia de los de Georgia, los newyorkinos de Sonic Youth ya tenían anunciada la separación antes de visitar nuestra capital, el divorcio de la pareja conformada por miembros de la banda, el guitarrista Thurston Moore y la bajista Kim Gordon (casados desde 1984) hacían irremediable la desintegración de la banda.
La banda en pleno "trance sonoro"
El 10 noviembre del año pasado, tras pasear por Quilca en el centro de Lima en búsqueda de algunos vinilos y fotografiarse con algunos fans (entre los que me incluyo) los Sonic Youth dieron en la noche un esplendido recital aunque en un local pequeño como el Centro de Convenciones Scencia de La Molina ante cerca de 2 mil personas, aunque la magnitud del evento no fue tan apoteósica como la ofrecida por los R.E.M años atrás, esto no quiere decir que la calidad de la banda sea menor, sino que se trataba de una más underground,  con un sonido radical  y menos complaciente.
Steve Shelley en la batería y Kim Gordon en el bajo
Al hacer el grupo su aparición sobre el escenario Thurston sólo se limitó a decir “Somos Sonic Youth y somos de New York” con eso bastaba para atrapar al público. La formación era la clásica pero con un extra, Mark Ibold ex Pavement que colabora con la banda desde su álbum The Eternal del 2009.  Iniciaron su set con “Tom Violence” de su legendario álbum Evol, de inmediato los fans daban saltos de ansiedad en búsqueda del anhelado pogo que llegó con “Schizophrenia” y fue tanto el furor desatado que Kim Gordon tuvo que detener la ejecución de la banda y pedir al público que solo salte sobre su lugar y no golpee a los que estaban adelante, entonces volvieron a ejecutar el conocido tema de su disco Sister. Seguirían con la vertiginosas “Sacred Trickster” y “Calming the Snake” de su última producción The Eternal, en donde Kim a pesar de los años (tenía 58 años) se daba maña para saltar y dar vueltas como una chiquilla además de lucir minifalda.
Entre los paréntesis de las canciones el público no paraba de corear el nombre de la banda lo que causo que los integrantes de la misma mostraran alegría en sus rostros pero está se terminó por unos minutos cuando Thurston ejecutaba “Starfield Road” del Experimental Jet set … y los equipos no respondían eficientemente a los requerimientos del guitarrista, ya en anteriores piezas como “Mote” el sonido no había sido bueno, entonces el líder de la banda se fue del escenario tirando la guitarra y dejándonos a todo con la incertidumbre ¿se terminaría allí el show?.
Un contento Lee Ranaldo posando para nuestro lente.
Durante el impase, mientras los técnicos solucionaban los problemas del sonido, los integrantes de la banda permanecieron en el escenario, Kim pidió al público que hicieran preguntas o pedidos, tras esos tensos minutos Thurston regresó algo más calmado pero con una rabia furibunda le comenzó a dar duro a la guitarra y ejecutar otra vez “Starfield Road”, fue alucinante lo que hizo este tipo con las cuerdas, expulsando unas capas sonoras únicas llenas de distorsión que logró hacer delirar a todos los fans apostados en el recinto. Continuarían con “Stereo Santctity” otra joya del Sister, hasta ese momento era más de lo que se esperaba. Posteriormente fue emocionante para sus seguidores ver en vivo como los guitarristas de la banda Lee Ranaldo y Thurston hacían uso de las baquetas en la ejecución de sus instrumentos de cuerda para arrojar al oído las más alucinantes capas de ruido  sonoro y feedback como en la versión extendida de “Sugar Kane”. 
Thurston bromenado con los fans
Los Sonic Youth cerraron su primer bloque con la “Death Valley 69” del antiguo Bad Moon Rising, con un público enloquecido coreando “Oh! Oh”! Oh! Oh! “y gritando “Death Valley 69!, Death Valley 69!” y aunándose al descarnador grito de Kim sobre el  final del tema. Los de New York se retirarían para un breve descanso y luego volverían con las ruidosas  “Druken Butterfly” y “100%”  del excelente Dirty para dejar nuevamente a su público con ansias de seguir destrozándose los oídos con tanto ruido.
“Teenage Riot” del célebre Daydream Nation fue la escogida para ponerle punto final a la casi hora y media de bulla, ruido y euforia que terminó con un Thurston subiéndose a los parlantes haciendo distorsiones con su guitarra para luego bajarse y realizar un épico cruce de guitarras al estilo  “starwars” con su colega Lee Ranaldo y un Steve Shelley desarmando de a pocos la batería. Esa fue la postal de la noche. Los Sonic Youth logaron satisfacer las expectativas de sus fans en una presentación para el recuerdo. 
El cruce de guitarras entre Ranaldo y Thurston lo más festejado por el público





   
  

miércoles, 7 de noviembre de 2012

SIGUE EL ZUMBIDO EN LOS OÍDOS


A 4 AÑOS DEL CONCIERTO DE THE JESUS & MARY CHAIN EN LIMA
Un 6 de Noviembre del 2008, hace exactamente 4 años Lima experimentó un vibrante concierto en donde un público como pocas veces antes visto se entregó en cuerpo y alma a la música de los  hermanos William y Jim Reid más conocidos como  The Jesus and Mary Chain, siendo el centro de convenciones Scencia de La Molina testigo de dicho acto. A continuación un breve relato de cómo llegué a conocer a la banda y una crónica de la mencionada tocada.
All Things must pass
A finales de los 80´s acompañaba a un amigo del colegio al mercado de Magdalena. Jhony Cerpa buscaba polos de bandas, encontramos a un señor de edad avanzada, que los vendía sobre un plástico en la vereda, Jhony se compró uno de los Ramones, yo me quedé contemplando los estampados de las bandas y  me llamó poderosamente la atención uno que decía The Jesus and Mary Chain, por el juego de palabras cristianas, además las fachas de los dos tipos, que tiempo después descubrí eran hermanos. Este pequeño acontecimiento me hizo buscar la música de la banda y al escucharla de inmediato me cautivo sus capas sonoras "noise" plagadas de chirreantes  feedbacks que me resultaban irritantes para el oído pero que al combinarse con dulces voces en claves pop, además de los furibundos golpes minimalistas de una precaria batería sin platillos me sabía a una mezcla sonora agridulce, perfecta y alucinante nunca antes escuchada.
La primera vez que escuché su primer album “Psychocandy” pensé que me habían vendido un cassete mal grabado, pero luego otros amigos me dijeron que así era el sonido del disco. Aquella producción para muchos constituyó el nacimiento del sonido “Noise” y que después influyó musicalmente a otras bandas como My Bloody Valentine. 
En las postrimerías de 1992 en radio Doble 9, se promocionaron algunos singles de su reciente disco de aquel entonces “Honey´s Dead” como “Sugar Ray” y en el Canal 33 UHF se podía apreciar borrosamente el video de “Rollecoaster”, suficientes muestras para ir a buscar el cassete a la Colmena, también por esa época encontré una Rock De Lux del año 86’ donde salía un artículo de la banda. Luego compraría mi polo del grupo, ya me había convertido en  un fan consumado y me conseguí todas sus producciones en cassetes.
En 1996 conversando con una prima que vivía en los Estados Unidos me relataba sus experiencias yendo a conciertos, entre ellas la vez que fue a ver a The Jesus & Mary Chain en un local pequeño y como Jim Reid se arrojó hacia el público, sentí algo de envidia y sueño utópico paralelamente, pues ¿cuándo vendría Jesus a Perú? ¡Jamás! Era la respuesta contundente que cualquier fan peruano de la banda podría responder en aquella época.
The Hardest Walk
Afiche del concierto
En el 2007 se anuncia el cartel del festival de Coachella y entre los estelares figuraba Jesus and Mary chain, la noticia del retornó tras casi una década de separación alegró a los fans. Y el éxtasis fue aún mayor entre los fans peruanos cuando Automatic Entertainment anunció su concierto en Lima  un año después (aunque le generó perdidas a dicha empresa).
A penas salieron las entradas a la venta, mandé a mi madre que vivía en Lima que me las comprara pues yo residía en Ica. Justo el día del concierto se iniciaron mis vacaciones y qué mejor que yendo a ver a una de mis bandas favoritas, lo pesado del viajecito y el atroz tráfico que reinó ese día rumbo a la Molina  no fue nada comparado con toda la previa que viví al escuchar mientras conducía por la carretera toda su colección que recién había sido editadas en dualdisc  estaba  más que "enchufado" para verlos.
Robien Guhtrie Ex Cocteau Twins

Llegué temprano al lugar, era uno de los primeros en la cola, y al abrirse las puertas pude alcanzar una ubicación en primera fila, los vería de muy cerca, ¡qué más podía pedir!. Ese día telonearon los Catervas, con un corto pero correcto setlist que además sirvió para presentar su disco “Hoy más que ayer”, luego fue el turno de Resplandor que promocionaban su reciente material "Pleamar" producido por Robin Guhtrie, ex Cocteau Twins quien ese día estuvo en la guitarra de la banda, pero a pesar de toda la expectativa generada,  Resplandor no me agradó y me desilucionaron por completo a pesar de los muy aceptables discos que les había escuchado.
                                                                                        Halfway to Crazy
William Reid dándole a la guitarra
Ahora sí por fin llegó el tiempo de los Reid, al primero que divisé fue a William con su clásica “peluca” pero bastante subido de peso, ante los gritos eufóricos del público los músicos fueron tomando sus respectivas posiciones, entre los que figuraba el bajista Phil King ex Lush y el baterista Loz Colbert ex Ride; y un siempre parco (viejo y con poco cabello)  Jim Reid saludaba al público, empieza a sonar  “Snakedriver”, los saltos y la gente cantando marcarían la pauta de todo el concierto, siguió con “Head On” era tanto el jolgorio que bailaba y me sacudía al compás de la música bien aferrado a una de las barandas de seguridad para no perder  mi privilegiada posición, continuo “Between Planets” que era muy raro la toquen, luego en “Far gone and Out” Jim se mostró sorprendido, pues parecía no creer lo que veían sus ojos, a cientos de peruanos acompañándole en el "hey! hey! hey!" del tema y cantando extasiados sus canciones, “Blues From a Gun” desató el pogo, “Teenage Lust” lúgubre y lacerante, “Sidewalking” y la gente coreándola, luego presentaron una nueva canción “All thing must pass” que apareció posteriormente en su recopilatorio “Upside Down-The best of JAMC” del 2010. 
Jim Reid siquiera dijo "Hola" y agradeció.
Cuando reconocí “Happy When It Rains” no cabía la felicidad en mi rostro, luego “Taste of Cindy”, “Halfway to Crazy” ¡no podía creerlo! Pues pocas veces era parte de sus set lists y era una de mis favoritas.La primera parte la concluyeron con la solicitadísima “Just Like Honey” la gente estaba tan contenta  y feliz que la cantó a más no poder e incluso le arrancó una ligera sonrisa al  rostro de Jim Reid algo casi nunca visto en su antisocial cara de “me llega altamente todo”.
Happy Place 
William algo subidito de peso pero con la misma peluca
Tras un ensordecedor “¡Ole,Ole, Ole Jesus!” del público, retornaron al escenario y llegó el encore final que fue por demás memorable: “Nine Million Rainy Days”, si no me equivoco nunca ha figurado en sus set-list, ese sí fue un verdadero premio para todos los fans de gozamos de sus canciones oscuras, no sé si habría tratado de una feliz coincidencia o fue una respuesta a mis pedidos, pues días antes sugerí por mail al organizador del evento que les pueda comentar a los Jesus que toquen “Halfaway to Crazy”, “Good for my soul” y “Nine Million Rainy Days”, ¡dos de mis pedidos fueron satisfechos!. El broche de oro la puso la sacrilega “Reverence” en una extensa y ruidosa versión que hipnotizó e hizo saltar a todo el público congregado en el local, allí divisé a Fidel M y Carlos Quinto brincando como endemoniados y todos al unísono gritando  “I wanna dead, I wanna dead!!!...” aquella noche sentíamos que podíamos morir tranquilos pero paradójicamente también queríamos que nunca se detenga esa rola, fue el comentario posterior al concierto cuando los viejos amigos nos reunimos para charlar. Todo esto a pesar de la pobre acústica del local que no permitió un óptimo sonido.
I Love Rock'n'Roll
Retorné a casa de mis padres con las rodillas y pantorrillas adoloridas de tanto baile y salto, y con  zumbidos en los oídos de tanta bulla, que se calmaron con el paso de los días pero lo vivido aquella noche aún sigue presente en mi memoria 4 años después, fue un verdadero regalo para los que somos verdaderos fans de unas de las bandas más emblemáticas e innovadoras de la historia del rock contemporáneo.  


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