viernes, 19 de octubre de 2012

Los periplos musicales: de fan a no músico y hasta ¿periodista?

Si bien la intención en este artículo era de una vez a empezar a reseñar los discos, hay algunos aspectos que considero importantes en mi vida e influencia musical que no los destaqué, así que ahí van.
Videoclips
La llegada del betamax dio paso al "boom" de los videoclips tanto en UK como en USA, en el Perú esa repercusión se vio reflejada en programas como “Disco Club” de Gerardo Manuel o “La Máquina del Rock”, fue allí que por primera vez escuché a Tears for Fears o Duran Duran, esto fue a comienzos de los 80´s;  luego en el año 87 había un programa sabatino de nombre “Mirando la Radio” que trataba de no perdérmelo pues allí veía a los Pet Shop Boys, The Cure, U2, INXS o REM. En el 89 en lo que ahora es ATV salió al aire un programa también sabatino llamado “Clips” conducido por Miguel Milla, que se caracterizaba por pasar breves especiales de las bandas de esa época, fue allí en donde por fin pude conocer los rostros de mis adorados Depeche Mode. Otro programa era “Viva el Sábado”, aunque no tan ligado con el rock, a veces acertaban  con una buena banda como por ejemplo “Indochine”.
De  fan a no músico
Uno de los postulados del punk que me agradó fue el “do it yourself!” o hacerlo por uno mismo, aunque mi referencias más cercanas fueron las maquetas de las bandas subterráneas peruanas que llegaban a mi manos, como “Sistema y Poder” de Autopsia, en donde el “vocalista” Espátula, sólo se limitaba a gritar y los instrumentos sonaban mal pero con una energía y rabia que eran únicas,  himnos como “Esta es la democracia”(¡qué gran letra!), el diseño del folleto que parecía hecho a mano, hacían que le diera una escucha diaria, “puedo hacer algo similar” me dije a mí mismo.
En 1988, Tras descubrir el punk, rock subterráneo y la new wave, comencé a escribir en un cuaderno letras de canciones que yo las denominé de protesta, y les diseñaba sus carátulas, muchas de ellas influenciadas en las de Exploited  o The clash. Estaba en primero de secundaria y tenía un compañero de aula, Miguel Mur con quien teníamos gustos parecidos y como él sabia tocar la guitarra y yo quería sólo gritar, hicimos una banda que le pusimos por nombre REPRESIÓN, creamos los temas, diseñamos lo que sería nuestra portada y folleto de la maqueta, todo estaba listo para iniciar las grabaciones.
Un día fuimos a casa de Miguel, cerca al Hospital Militar de la Av.Brasil. Él había armado una tarola con una especie de lata  y una mica bien tensanda, parecía de verdad, yo tocaría la “batería” con unos lapiceros que me servirían de baquetas, mientras que Miguel se encargaría de la guitarra (era una acústica) solo ejecutaríamos las canciones en vivo y el audio sería registrado a través de la grabadora de un radio toca-casette.
El plan era grabar toda la maqueta pero solo grabamos un tema “Solo por las calles”  compuesta por Miguel y parte de la letra decía: “Solo por las calles/ vago escuchando el folclore estúpido que nos enseñaron/ cuando era chico los autos andaban y nuestra gente no lo olía a nafta/ Yo no recuerdo que es lo que paso pero sí que eres un necio/ que solo piensas…”. La canción relataba el futuro apocalíptico en que viviría nuestra ciudad  y el  recuerdo del ayer, creo que por allí iba la idea. Eso fue todo lo que produjeron dos adolescentes de 13 y 12 años a finales de 1988.  
Yo me quede con la grabación, no terminamos la maqueta, Miguel se cambió de colegio en 1990 y no supe más de él por muchos años, terminando  así mi aventura musical, descubriendo mi lado de “No músico”. Quedaré eternamente agradecido a Miguel Mur  y al legado del punk-subterráneo por la oportunidad de poder hacer y sentir la energía de la música.
A inicios de los 90´s seguí haciendo “marcianadas” por mi cuenta, tenía un pequeño órgano Cassio y grabé 5 temas en un cassette, luego con un amigo del barrio y sus teclados hicimos otras rarezas musicales, pero para variar  no conservé las grabaciones. Por aquella época escuchaba más Front 242, Depeche Mode, New Order, Nitzer Ebb entre otras bandas electrónicas.
De ser un Caleta a ser un Interzona y hasta llegar a ser un paranoico.
Izq. a der: Alejandro, yo, Fidel M, Diego, Hákim y Karen.
Pasaron los años y me resigne a la idea de no formar ninguna banda además estaba ya estudiando periodismo, pero continué ligado al mundo musical. A mediados de los 90’s hay cierto resurgimiento de la escena rockera local, y aparece una revista de rock llamada “Caleta”, me hago seguidor de la misma y encuentro que uno de mis amigos “colmeneros” Fidel M  colaboraba en ella. Entonces se me cruzó la idea de presentarme  a los editores de la revista y ofrecer mis “servicios periodísticos”.
Cierta tarde de Mayo de 1996 estaba en el local de GJ Records  de las Galerías Brasil conversando con su dueño, Galicio y señalándome  con la vista me dice “esos patas son de Caleta”, aproveché la oportunidad y me presente ante ellos, Percy Pezúa y Julián Rodríguez, me dijeron que podía ir a una reunión que ellos tendrían el sábado entrante. Esperé con ansias la llegada de ese día, la cita fue en la casa de Julián en Miraflores, recuerdo que era un día lúgubre como todo otoño limeño, allí me encontré con Fidel M, conocí a John Pereyra más conocido como “Hákim de Merv” (después publicaría la revista "Freak out"), Karen Díaz (la más techno del clan), Pepe Barreto, Diego Trelles (quien ahora es escritor), Marco Rivera y  Carlos Quinto.
Todas las ediciones en donde participé.
Cada reunión era la apertura a una nueva experiencia de intercambio musical tanto de material como de opiniones, entre los miembros de revista. Las reuniones eran muy sencillas, Julián y Percy nos planteaban los temas para el siguiente número   así como los discos a reseñar y por libre elección se hacían las asignaciones. Quién debería salir en la portada era una elección democrática salvo las de Marilyn Manson y Oasis, que fueron impuestas pese a la abierta oposición de la mayoría de colaboradores, pero muy a pesar nuestro fueron las que más se vendieron y hasta se agotaron.
Con Caleta mi bagaje musical creció y me di cuenta que existía una montaña de grabaciones por adquirir si es que desea mantenerme a la altura del resto, así que comencé a escuchar nuevos estilos musicales y bandas que me presentaron una gran variedad de innovación sonora.   Mis visitas a los conciertos de bandas locales se hizo una tarea de cada fin de semana, entablé amistad con algunos de los integrantes de Dolores Delirio, Catervas y Espira.  
Después de cada reunión, en Caleta era parte del ritual de Percy y Julián llevarnos a comer algo en la Noche de Barranco así que cómo olvidar los piqueos fríos (embutidos y quesos) y los chicharrones de pollo del local. Una de las reuniones que recuerdo con más cariño fue la amanecida que nos dimos un miércoles que se prolongó hasta las primeras horas del jueves santo, asistimos al concierto del combo sonoro CRISÁLIDA SÓNICA conformado por Hipnoascención, Fractal y Catervas, que tuvo como cierre a Leonardo Bacteria con Insumisión con una presentación por demás “impactante” por darle alguna denominación, pues llevo un cuchillo eléctrico,  una parrilla y otras cosas para hacer ruido, además de no parar de golpearse la cabeza con el micrófono y maldecir a su padre. De La Noche fuimos a otro lugar en el boulevard Sánchez Carrión, y la terminamos en el Abdalá, donde la mesera no me pudo servir una “chiquiconcordia” y los dueños del local nos pidieron amablemente que nos vayamos del local pues ya era hora de cerrar; caminamos por Grau durante ese amanecer hasta que pudimos conseguir unas combis que nos llevaron a la Javier Prado y esperar que pase el primer carro rumbo a mi casa.
"Bichos Raros", "Huasipungo" y "Audición Radical", tres compilados que salieron con Caleta
En 1996, Caleta en alianza con Navaja Producciones y Huasipungo Records lanzó cassetes recopilatorios con las mejores bandas de ese entonces que venían con la revista y que dieron una mayor repercusión a la publicación. Para el segundo aniversario se repitió el plato con "Audición Radical" y luego el compilado Acidez. A mediados de 1998 Caleta lanzó el primer Cd de Cementerio Club y la Raza que venían junto a la revista, creo que fue la primera vez en el Perú que se hizo algo así. Caleta dio una gran aporte al periodismo musical peruano a pesar de sus limitaciones, pues fue una revista innovadora, creativa y arriesgada, presentando a sus lectores material de una calidad bastante aceptable, además de colocar en sus portadas por más de un año a grupos peruanos, lo que se vio reflejado con una considerable cantidad de fieles lectores algo que por ejemplo la revista Phantom Music nunca pudo lograr a pesar de su mayor poder económico.
Paralelamente conocí a Miguel Torres, un productor musical que tenía un espacio alquilado en Radio Cadena en la AM que se llamaba “Paranoia”, colaboré en el programa desde conseguir material, hacer el guión y hasta en algunas ocasiones la locución. Cuando tenía que conducir el programa, Fidel M me ayudó con algo de material y a conseguir invitados como los Voz propia o colocar al aire la versión de “Sucio Policía”  extraída de la maqueta “Acto de Magia” de Narcosis (creo que nunca colocada al aire) y hasta hacer el programa navideño del 96’. En "Paranoia" también se hicieron sesiones en vivo con bandas como Dolores Delirio (acústico) y Cenizas; Otros invitados fueron Rafo Ráez, quien me contó como en una combi compuso su tema “los viejos verdes”, y el combo Crisálida Sónica; el programa contaba con buena audiencia dentro del público que gustaba de lo underground y seguí colaborando hasta Julio de 1997, pues un amigo de Miguel introdujo el bloque metal  y cada vez más el programa se inclinaba hacia estilos musicales más radicales que no eran de mi gusto así que decidí el exilio voluntario además estaba preparándome para obtener mi título en la universidad.
El primer editorial de Interzona (en ese entonces Prozac)
Así transcurrió el año 1997 hasta que en sus postrimerías Marco Rivera y Carlos Quinto me conversan sobre un nuevo proyecto de publicación musical que se tradujo en “Prozac” que apareció en Marzo del 98' pero por problemas con el nombre (pues era una medicina que estaba patentada) tuvieron que cambiarlo por  Interzona, una revista bien documentada y que a diferencia de Caleta que si bien su frecuencia no era regular, cada vez que salía ofrecía a sus  melómanos lectores,  un amplio contenido con artículos, reseñas, especiales con bastante información valiosa como el de Echo and the bunnymen o Aphex Twin, y entrevistas no sólo con bandas nacionales sino con foráneas como Low, Mún, entre otras. Claro que contribuyó a ello el avance tecnológico. Otro plus de la revista fue el de obsequiar a sus lectores generosos compilatorios como el del sello español Acuarela Discos en el 2004, Interzona a veces parecía un libro por la cantidad de sus páginas que el lector podía disfrutar prolongadamente. 
Con Carlos Quinto, haciendo la cola para Depeche Mode en el 2009.

En Enero de 1998, me fui a Trujillo, a servir una misión por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Último Días, y así terminé mi relación con Caleta e Interzona, pero no con la amistad; a mi regreso cambiaron algunas cosas Caleta se convirtió en 69, Marco se fue a los EEUU, y había bastante música por escuchar, Carlos Quinto me ayudó a “ponerme al día” con el panorama musical y lo sigue haciendo hasta la fecha, seguí con Interzona, hasta que me fui a vivir a Ica a finales del 2005, pero no por ello me alejé de la música ni mucho menos de las amistades.  
Algunas "  Interzonas"

Set list del excelente compilatorio de Acuarela Discos que salió con Interzona en el 2004. Bandas como Sr.Chinarro, Migala, entre otros.


El “Show” en carne y huesos
Al estar en Ica, a inicios del 2006 conocí a unos jóvenes de la Iglesia que ensayaban constantemente para presentarse en actividades de la misma, aunque tocaban cosas que deploraba como Libido y RBD, David Balbuena el guitarrista y Miltón Montoya tenían otros gustos, más parecidos a los míos.  Cierta tarde David estaba tocando algo de Nirvana, entonces yo por bromear cogí el micrófono y le metí unos alaridos y gritos, entonces David me dijo “hermano ¡qué chévere! ¿Por qué no ensayamos?”, pensé que me estaba tomando el pelo, pero era enserio así que les di algunas pautas de lo que podíamos hacer, les hice escuchar Narcosis, El Aire, G-3, Dolores Delirio, Leusemia, y seleccionamos qué canciones podíamos tocar, y así empezamos a ensayar diligentemente para una presentación que tuvimos en Mayo.
En plena tocada, yo, David, Nefi , Ronald en la batería (no aparece) y Miltón (Q.E.P.D) en el bajo.
Tocamos en una actividad de la Iglesia en el salón cultural, pusimos el audio del presentador de la primera dosis de Narcosis, se abrieron las cortinas y empezamos con “La peste”, de arranqué todos los chibolos comenzaron a “poguear” y saltar, algo nunca antes visto en Ica, pues no existe casi cultura rockera allí, si creían que Amén era una banda de rock ¿?. Fue tanto el furor de la juventud rockera (pues allí sólo se pone salsa, merengues y cumbias en las fiestas) , el espanto de los adultos y algunos cucufatos, que tuve que pedir a nuestro joven público que se calmara. Algunas canciones como “Sucio Policía” lo cambiamos por “Sucio Otorongo” para evitar problemas, otra canción celebrada fue “Libertad” de El Aire, todo estuvo bien hasta que se quemó el bajo, y tuvimos que tocar menos canciones, siendo la última “Demolición”. La siguiente presentación la hicimos en mi casa por mi cumpleaños, pero fue algo más sofisticado, pues alquilamos mejores equipos, e incluimos proyecciones multimedia, que enriquecieron el aspecto visual del ¿espectáculo? además que tocamos más canciones, pero no hubo tanto "pogo". Fueron dos noches fantásticas, donde por fin pude cumplir mi sueño de tener una banda aunque sea de covers subtes.
Yo, Ronald en la batería y David en la guitarra durante un ensayo.