martes, 21 de agosto de 2012

¿Por qué un blog de música rock?


INTRO (¿por qué "tesoros mundanos"?)
A pesar de ser un cristiano practicante y haber comprendido la enseñanza del Salvador de no hacer tesoros en la tierra, creo que mi conducta al referido principio todavía deja mucho que desear y no está totalmente arraigado en mi corazón. Pues no he podido superar la lucha interna que llevo en las profundidades de mí ser hacia el  apego a coleccionar discos y videos musicales.
Debo confesar que mi personalidad denota bastante complejidad al respecto pues practicar el cristianismo  y a la vez sucumbir ante los placeres que brinda la frivolidad de la música contemporánea son vistas por muchos como tratar de hacer juntar el agua con el aceite.
Background
Durante mi niñez a finales de los 70’s e inicios de los 80´s  diferentes episodios de mi vida se encargaron de sembrar esa “semilla” adictiva hacia la música y el espectáculo.
Por razones laborales mis padres, me llevaban junto con mi hermana mayor hasta la casa de mis abuelitos “postizos”  Ricardo y Nilda Bravo Alé, ellos tenían  5 hijos que cuyas edades transitaban entre la adolescencia y la juventud. Recuerdo que en las paredes de sus cuartos estaban pegados posters de ABBA, KISS, Camilo Sexto, se escuchaba Radio Panamericana, que en esa época pasaba el rock que estaba de moda en U.S.A. y los domingos por la tarde era clásico ver el programa “500 millones en español” (creo que así se llamaba), me gustaba el canto de Perales, Sexto y Bosé. Fue en ese hogar donde escuché por primera vez B52’s, The Cure, Kiss, Pink Floyd y ABBA, una mezcla de post-punk, glam-rock, pop, se germinó en mi pequeño corazón y marcó el inició de mi afectividad hacia el mundo del rock.
¿Quién no ha bailado "Party out of Bounds/Private Idaho"?
Paralelamente durante esa época con mi abuelita materna, María más conocida como “Abu” nos íbamos a la casa de otra tía postiza (y la mejor de todas mis tías), que también se llamaba María, ella tenía un yerno invidente, Jorge Márquez, quien era coleccionista de discos de vinilo, tenía una amplia colección y  admiraba con que solemnidad los limpiaba, para luego colocarlos en el gigantesco toca disco y se sentaba a escucharlos, era toda una ceremonia y ritual que yo disfrutaba presenciar con gran placer. Aquellas imágenes de mi tío “adorando” sus discos impactaron mi mente y corazón.
El episodio fulminante fue la adquisición de mi primer  tornamesa portátil que nos regaló mi madre. El toca disco venía en una maleta, de color rojo en la base y la parte que lo cubría era rojo y blanco a rayas, a semejanza de un vestido de Yola Polastri. Tenía entre 5 y 6 años, ¿qué escuchabámos? Tenía mi cuento de "La Isla del Tesoro" pero disfrutaba más al oir y bailar al compás de las canciones emitidas por los RPM 45 de música disco y los "Beatles" que teníamos. Quisé mucho ese aparato y me trae gratos recuerdos.
El Affaire
Una vez cuando salí  a pasear con mi madre por Miraflores, había una tienda de discos “Héctor Roca”, ingresamos a la tienda cuyos estantes estaban repletos de vinilos. Comencé a “codiciarlos” con los ojos, como quien encuentra al fin el tesoro que estaba buscando, para luego palparlos y apreciar sus empaques. Me gustaron bastantes las carátulas de Iron Maiden con sus dibujos artísticos de “Eddie”, que para muchos eran símbolos del satanismo.
Entre los años de 1984 y 1985  hubo cierta invasión del rock argentino, me hice fan de Charly Gracía e insistí a mis padres a que me compraran los discos de mi ídolo, fueron dos RPM 45 “demoliendo hoteles” y “nos siguen pegando abajo (pecado mortal)”  luego me regalarían mi primer disco de vinilo LP “Piano Bar”  (que después me lo robaron en una fiesta de año nuevo del 86).
En el año de 1985 a días de cumplir  10 años de edad asistí a mi primer concierto de rock, ya se imaginarán de quién era - sí, era de Charly García quien venía por primera vez al Perú, en aquel recital entre sus músicos se encontraban integrantes de la banda GIT (para ese entonces desconocidos). Recuerdo “demoliendo hoteles”, “No quiero volverme tan loco”, y “no bombardeen Buenos Aires”, ¿cómo un niño de 9 años fue a un concierto de rock? - fue en el "Gran Estelar" de la Feria del Hogar, mis padres me llevaron y dejaron allí para después de algunos minutos recogerme, “sólo no tenía que moverme”, no existían tantos peligros como los que hay en la actualidad.
Más vinilos y la colmena.
Desde pequeño tuve el hábito del ahorro de mis propinas para comprar algo que codiciaba, recuerdo que una de las primeras cosas fue un juego de fulbito tipo “patida gol” que me lo compré en una tienda del extinto Centro Comercial Camino Real. El hábito del ahorro continúo pero se traslado a la adquisición vinilos.
Los sábados mi papá me llevaba a visitar a sus padres, mis abuelos Paulino y Libia, que eran comerciantes de res en el Mercado Palomino de la Av. Venezuela, ya se imaginarán cuál era mi parte favorita del mercado, visitar el puesto donde vendían discos. Con las propinas que me daban mis abuelos me compré “¿Y ahora qué pasa?” y “Fuera del Sektor” de Los Violadores, además de “Rocas Vivas” de Miguel Mateos. Para mi cumpleaños número once mi padre me regaló “Locura” de Virus, quienes ese año se presentaron en el gran estelar de la Feria del Hogar, y ahora sí presencié el concierto completo. Recuerdo “Agujero interior”, “Pronta entrega”, “Una luna de miel en la mano” entre otros clásicos, lástima que en esa época aún no existía “imágenes paganas”.
 
El punto de quiebre ocurrió en Octubre de 1988, cuando por primera vez  pisé la esquina de la Universidad Villareal, en la avenida La colmena, me mandaron con mi “Abu” pues en aquel entonces ir al centro de Lima para muchos y en especial a ese sitio era algo peligroso. El ver a los vendedores postrados alrededor de la esquina en forma de “J” con sus maletas abarrotadas de K-set, y los kioskos con vinilos, fue como hallar la tierra prometida. Ese día comprendí que mi mundo sobre el cuál giraba la música era muy limitado, existían muchas bandas por explorar así como diversos géneros dentro del rock.
Aquel día compré el “Songs To Learn To sing” de Echo and the bunnymen y “101” de depeche mode. Llegué allí por sugerencia de unos conocidos del colegio que escuchaban música subte y new wave. En la Colmena conocí al “Chato Víctor”, al “Jhnonny”, Fidel M, y a otros que ya no recuerdo sus nombres a causa de mi  vejez prematura.
Tres de las maquetas de rock peruano que más han influencidado en mis gustos musicales: "El ingreso" de Voz Propia, "Otro rock" que reunía a Eutanasia, Cadena Perpetua, Voz propia, Cardenales y Luxuria en un excelente concierto, y "La Primera Dosis" de Narcosis. Habría que añadirle "sistema y poder" de Autopsia pero dónde estara...
Recuerdo que siempre deseaba ir a la Colmena aunque sea para ver los k-sets y vinilos, fue allí que compré mi primer cassette de Voz Propia “El ingreso” y desde ese momento se convirtió en mi banda favorita de rock peruano. También adquirí la “primera dosis” de Narcosis, o la gran maqueta “otro rock” donde se escuchaba en vivo a Eutanasia, Cadena Perpetua, Eructo Maldonado, Luxuria, Cardenales y Voz Propia. Allí conocí el noise con Jesus and Mary Chain, o sinthy-pop de Anything Box, donde compré mis vinilos “Desintegration” y “Kiss me Kiss Me Kiss me” de The Cure, allí comencé a coleccionar U2, Echo, Depeche mode, New Order, Voz Propia, entre otras bandas que me acompañaron durante muchos años de solitaria adolescencia y juventud.

Mientras que el "Kiss me kiss me kiss me" sólo fue un disco regular  el "Disintegration" es era una oda perfecta a la tristeza, nostalgía, uno de mis favoritos de todos los tiempos. Sin dudas The Cure es una de mis influencias desde la niñez.
A pesar que el año 92 mi amigo de colegio, Yuri Fernández me hizo conocer las Galerias Brasil, y  quedé impresionado  por la cantidad de cd’s  y k-sets  que habían, no se comparaba con lo que experimentaba cada vez que iba a La Colmena, claro que también influía el factor económico, pues era casi imposible que comprará discos originales, así que “caballero nomás” había que seguir coleccionado casettes piratas.
El Cd y el arribo de las bendiciones.
La llegada de los 90´s fue acompañada con la masificación del Cd, estos discos  fueron dejando a un lado los k-set, además de ahorrar bastante tiempo en la búsqueda de las canciones o pistas; en noviembre del 91, salió el “Achtung Baby!” de U2, esperé con ansias su llegada, me lo compré en k-set, para luego ahorrar y en mi cumpleaños 17 comprarme en Polvos Azules (estaba al lado de Palacio de Gobierno) en disco compacto. Fue mi primer Cd. Aunque por bastantes años seguí con mis cajitas de k-set. Hasta que las bendiciones de la “Providencia” a mediados de los 2mil me hicieron realidad el sueño de adquirir en mayor volumen discos y videos originales.Además de adquirir ediciones en box set o deluxe, puras frivolidades para la mayoría de mortales.
¿Otro blog más de música? ¿para qué?
Lamentablemente es otro blog más dedicado a la música, cuya única intención es satisfacer mis ganas de escribir sobre algunas bandas y el contexto en que se crearon sus discos, conciertos y mis apreciaciones. No pretendo estar a la altura de Rock de Lux o Rolling Stone, sino sólo cumplir con mi sueño de hacer lo que quiero. Espero darle la frecuencia necesaria para cubrir la austera cantidad de ediciones de cd y box set que poseo. Hasta la vista.