miércoles, 4 de abril de 2018

ENTREVISTA CON SEXORES


“East / West es un experimento y a su vez un tributo a la música con la que crecimos”
Emilia Bahamonde

SEXORES
ENTREVISTA
Este mes de abril tendremos la visita de una de las bandas más atractivas del momento en nuestro continente, Sexores, quienes estarán presentándose los días 13 y 27 de abril en Lima gracias al sello Buh Records, casa discográfica que lanzará en breve los formatos físicos, Vinilo y doble Cd, de su reciente álbum East/West, disco donde relegan ligeramente su reconocida atmósfera “shoegaze” y “dreampop” , para dar mayor relevancia a las ambientaciones “synth-pop”, además de presentar adicionalmente ocho piezas experimentales, de corte instrumental y trazos “ambient” y etéreo. Sin duda, un registro que encantará a los amantes de los sonidos ensoñadores y las programaciones.
Dialogamos con los líderes de esta hipnótica propuesta proveniente del Ecuador, la pareja sónica conformada por Emilia Bahamonde y David Yépez, quienes nos contaron sobre su trayectoria, registros sonoros y último disco, el cual tuvieron la gentileza de comentarnos pista por pista. Además, de dejarnos entrever que el futuro del sonido de Sexores, proseguirá la senda innovadora de East/West.
Si bien, la carrera de la banda se inicia el 2010, con el single “001”, el EP Amok & Burnout (2011) y otro single “Titán” (2013), además de contar con una formación diferente a la actual, su álbum Historias de Frío (2014), fue el que marcó el punto de quiebre para los ecuatorianos y desde ese hito, parte nuestra tertulia virtual.

TM. Sé que deben estar “cansados” de absolver esta pregunta, pero para quienes todavía no los conocen, ¿Podrían contarles sobre los orígenes de Sexores?
Sexores. Empezamos en 2010 como un proyecto de música industrial, sacamos nuestro primer disco, cambiamos de integrantes y encontramos el sonido que nos caracteriza hasta ahora.

¿Qué bandas han influenciado en el sonido de Sexores?
S. Depende de la etapa, en Historias de Frío, por ejemplo, nos influenció mucho el trabajo de Phil Spector, The Jesus and Mary Chain, Cocteau Twins, Glasvegas, Blonde Redhead, en la etapa de Red Rooms escuchábamos mucho Lush, My Bloody Valentine, Beach House... ahora en esta etapa tenemos la influencia de toda esa oleada de bandas synth-pop de principios de los 80s, The Human League, OMD, New Order, Culture Club, Pet Shop Boys...

Si no me equivoco, ustedes se mudan para Barcelona y editan su álbum “Historias de Frío” (2014), disco de rasgos estéreos e introspectivos ¿Cuál fue su repercusión?
S. Fue el disco que nos dio a conocer, todo empezó con esa etapa. El hecho de vivir en Barcelona, tener la oportunidad de girar en Europa, ir a algunos festivales de Estados Unidos. Editar Historias de Frío fue nuestra declaración de intenciones.

Luego, editan el casete de edición limitada (también disponible en digital) del EP Red Rooms (2016), de características más melancólicas que su antecesor, ¿Por qué no salió en Cd? ¿Consideran que los formatos físicos están en vías de extinción?   
S. Absolutamente. El formato físico se extingue, creo que son artículos más para coleccionistas o para verdaderos fans. Para mí es una reliquia tener algo físico de alguna banda que sigo, pero la mayoría de personas no piensan igual. Nuestra idea de editar nuestra música en distintos soportes, es para experimentar en términos de sonoridad y de mercado.

Han tenido la oportunidad de participar en diversos festivales, ¿cuáles recuerdan con mayor añoranza?
S. El SXSW en Austin, el Integraciones en Lima y el VAQ en Quito. También recordamos nuestra primera vez en Quito después de haber regresado de Barcelona, fue en la Fiesta de la Música, la gente no entendía lo que hacíamos, era la primera vez que escuchaban algo así.

Ustedes (Emilia y David) son una pareja por decirlo de alguna manera, “académica”, ambos son profesionales en música, docentes y cuentan con especializaciones ¿Cómo éste aspecto ha contribuido en evolución sonora de Sexores?
S. Tal vez en el cuidadoso manejo de cada proceso. Somos muy meticulosos a la hora de componer, escribir letras o buscar la imagen adecuada. También nos ayuda a buscar nuevas formas de experimentación musical con distintos instrumentos.

¿Cómo ha sido para ustedes batallar en un país donde vuestro estilo no es conocido? ¿Cuál ha sido el máximo rango de exposición o logro que han alcanzado?   
S. Ha sido complicado. Hemos tocado en la mayoría de festivales importantes del país, también hemos hechos bastantes conciertos autogestionados, hemos ido a radios y salido en los principales medios impresos, sin embargo, Ecuador es un país pequeño, demográficamente estamos en contra, además está el hecho de que la música que hacemos no es un estándar local. De cualquier forma, estamos viendo que, con este álbum hay más gente en el país que está interesada en Sexores.

¿Qué nos pueden contar sobre la escena “underground” o alternativa ecuatoriana?
S. No nos hemos sentido parte de una escena, aquí todo es muy segregado, la verdad. Somos una banda con un sonido diferente, y creo que, para formar parte de alguna escena, tienes que tener un sonido parecido.

Emilia en pleno trance. Foto: 2046 by Luna 23 disponible en el facebook de la banda
A diferencia de sus anteriores álbumes, aunque en temas del Red Rooms como “U.R.S.S. Girls”, ya lo venían realizando en menor grado, en “East/West” le añaden más “loops”, programaciones y sintetizadores a su sonido ¿Cómo se generó este proceso de innovar con sonoridades sintéticas para su introspectiva propuesta? ¿Cómo se vuelven a animar a experimentar con la electrónica? Pues leí, que en sus inicios un poco que rehuyeron de ella para no sonar “industriales” ni festivos.  
S. La electrónica siempre ha sido un componente importante en la banda, incluso en Historias de Frío, ahí se pueden escuchar instrumentos programados. La diferencia a nuestra etapa inicial es la solidez del proyecto en todos los sentidos. Cuando empezamos la banda teníamos entre 23 a 24 años, estábamos probando, teníamos otros integrantes. Ahora consideramos a esto nuestra profesión, y eso ha ayudado totalmente a la habilidad de tomar todo tipo de elementos para incluirlos en nuestra música. East / West es un experimento y a su vez un tributo a la música con la que crecimos, por eso la electrónica vuelve a tomar presencia y dejamos a un lado el trabajo con guitarras y baterías acústicas.

Adicional a la incursión de la electrónica, ¿Qué otra novedad nos ofrece en East/West?
S. El uso de sintetizadores y procesadores de voz, en este disco usamos algunos sintetizadores análogos y vocoders. Líricamente el disco es muy personal, interpretaciones de nuestros propios estados de ánimo o de nuestras experiencias en ciudades específicas.

Así será la gira de Sexores por Perú, Bolivia y Chile
“East/West” está siendo lanzado por Buh Records, ¿Cómo se inició la relación con el sello peruano?
S. La relación se inició en 2015, cuando Luis Alvarado nos contactó para ir por primera vez a Lima. A partir de ese año hemos estado en constante contacto con el sello, sobre todo para hacer conciertos en Lima. Ahora sentíamos que la mejor forma de potenciar este lanzamiento era haciéndolo a través de Buh Records, es un sello posicionado, con mucha experiencia, eso era lo que nos interesaba. Nos sentimos contentos de poder formar parte de su catálogo.

El disco adicional que forma parte de la edición doble de East/West, está plagado por “drones” y piezas de corte “ambient”, ¿El futuro de Sexores será hacia la electrónica más densa y experimental?
S. Como banda tal vez no, pero como músicos independientes tenemos todas las ganas de meternos a experimentar más dentro de esos estilos. En un futuro tal vez salgan trabajos independientes a Sexores. El futuro de este proyecto, al menos a mediano plazo, es de dos discos más, uno apegado a la idea de East / West, y otro que explorará otras sonoridades.

EAST/WEST TRACK BY TRACK
En esta segunda parte de nuestra conversación con Emilia y David, los músicos ecuatorianos amablemente nos reseñan cada una de las pistas que forman parte de su impecable disco doble.
EAST/WEST
“Tales of the East Coast: a) Bluish Lovers”
David. Es una canción de amor en pareja; visualmente está inspirada en Nueva York y es la primera parte de esta especie de cuentos de la costa este estadounidense. La primera vez que fuimos a esa ciudad, personalmente me dejó una fuerte impresión: hacía mucho frío y las calles eran inmensas, básicamente éramos Emilia y yo en un lugar que nunca olvidaremos.
“The City That Sorrow Built”
David. Siempre bromeo que otro nombre para esta canción podría ser Quito, aunque a veces siento que la música es demasiado buena como para describir a esta ciudad, sin embargo, me quedó con la imagen del Quito lluvioso y lleno de neblina; esta canción significa eso, el lugar que produce toda mi tristeza, no me gusta vivir aquí, pero a la vez no me quiero ir porque aquí están las personas que amo.
“When I'm in Your Eyes”
Emilia. Esta canción es una especie de estado de ánimo desde el punto de vista de un niño abortado que entiende que es mejor irse antes que ser una carga para una madre que no escogió esa responsabilidad. Sabe que ella lo amará y que permanecerá en sus recuerdos, pero él también la ama y prefiere dar su vida por ella.
“Tropical Nest”
Emilia. Es un retrato de la vulnerabilidad de las niñas en Latinoamérica. Aquí eres culpable si te violan pues fuiste responsable de provocarlo. Por ser niña debes asumir los estereotipos de la sociedad que te limitan a perseguir tus verdaderos sueños.
“Underneath”
Emilia. La escribí para los abuelos de David, específicamente. En general, aquí hablo de las parejas que han sobrevivido al tiempo. Las relaciones cambian con los años, pero se deben afrontar juntos los momentos buenos y malos, la salud y la enfermedad.
“Evil Drivers”
David. Está canción está inspirada en los comics de Ghost Rider, en Hellraiser y en algunas road movies. Hay como un deseo de justicia y venganza dentro de una canción que en los sintetizadores suena a Pet Shop Boys. Para hacer que la idea lírica calce en una canción tan estilizada, prefiero pensar en las películas de Nicolas Winding Refn o en esos clásicos ochenteros como Maniac Cop o Into the Night, son mejores referencias visuales.
“Berlin”
David. Es una confusa carta de amor que evoca obsesión y masoquismo dentro de secretos matices líricos y una instrumentación agresiva. La canción perfecta para bailar en los clubes de Europa del Este. Me inspiré cuando estuvimos viajando por Europa, sobre todo cuando conocimos un par de clubes en Berlín.
“Rigel”
Emilia. La curiosidad a lo desconocido, la vida más allá de nuestro planeta. Muy lejos en las estrellas puede que se encuentre alguien que todavía está esperando conocerte.
DISCO INSTRUMENTAL
“The Great Blue Hole”
Emilia. Siempre hemos sentido curiosidad por el fondo del mar. Hay mucho por conocer, pero nuestro cuerpo no nos lo permite.
“Dazed”
Emilia. Sentirse aturdidos por la vastedad, estamos solos en realidad en medio del universo y somos un punto insignificante dentro del infinito.
“#nsfk”
David. Todas las perversiones y los vicios de los adultos. Estamos podridos y nos da náuseas la corrupción de la mente humana.
“Tales of the East Coast: b) Neon Hearts”
David. Es una variación instrumental de Bluish Lovers, pero en este caso representa un “pad” infinito.
“6th floor”
Emilia. Es una representación del hastío por la cotidianidad, pasar la mayor parte del tiempo dentro de una oficina, hasta casi convertirse en una máquina.
“Tibidabo”
Emilia. Amamos Barcelona, pero cuando fuimos la primera vez nos costó adaptarnos al nuevo ritmo de vida. La primera tarde que visitamos el Tibidabo y encontramos el museo de autómatas como por coincidencia (la especialización de Emilia) entendimos que ese era nuestro destino.
“Luna”
David. Dedicada a los animales de la calle, que han sido o no abandonados y que deben pasar un sinfín de penurias, desde encontrar comida, hasta cruzar la calle y buscar un lugar para dormir.
“This is Not My Way Back Home”
David. Cuando regresamos a Ecuador a pesar de que tuvimos mucho más apoyo del público, nunca nos sentimos tan aceptados como en Europa. Es como si fuésemos alienígenas tratando de comunicarse en un idioma desconocido.

RETROSPECTIVA







jueves, 29 de marzo de 2018

FORMAS HIPNÓTICAS: IVO- Resena


FORMAS HIPNÓTICAS
IVO
Bifronte Records
Desde la Oroya, Junín, Ives Jhon Ancieta Rojas, bajo el alias de Ivo, nos presenta su nuevo trabajo, el EP Formas Hipnóticas, donde exhibe a través de sus cuatro piezas, una electrónica de compactas sonoridades, desfilando entre ellas rasgos IDM, “Intelligent”, “house”, “ambient”, entre otros expulsados desde su maquinal parafernalia, causando efectos magnéticos en su oyente.
Ancieta, se suma a la interesante lista de innovadores actos sonoros provenientes desde el centro del país, como Xtredan, Miyagi Pitcher, Aníbal Smith y otros más.
Su primer tema, “Sonidos lejanos” bebe de la influencia de la electrónica de finales de los noventas, evocando una combinación entre los The future Sound of London con los Chemical Brothers, y diríamos hasta llegar a Autechre, exhibiendo también un techno de características paisajistas, recreando en nuestra mente veloces visitas a través de la ciudad, además de exótica ambientación, con sonidos de aves que se dejan escuchar de fondo.
Sigue, el ¿autorreferencial?, “Ivo 2” de tendencia “ambient”, cuyos intensos trazos glaciales, lucen impresionantes, brotando envolventes “loops” y percusiones en medio de su oceánica ambientación. En “Vida”, se suceden atractivas sonoridades elásticas, combinándose con sonidos “noise”, hipnóticos “drum pads” y teclados intrigantes. Cierra, “Por siempre (Remix)”, cuyos gélidos metales y voces entrecortadas se convierten en repetitivas secuencias, a lo Daniel Lopatin, para transformarse en una pieza de corte bizarro, esfumándose sin darnos cuenta.
Formas Hipnóticas ofrece aires renovados para nuestra escena electrónica, que esperamos su creador nos presente con prontitud un nuevo acto.

viernes, 9 de marzo de 2018

MEMORIA: DIEGO ESCALANTE-Reseña


MEMORIA
DIEG0 ESCALANTE
(2018)
Una grata sorpresa el recibir este armonioso disco vía inbox, por parte de su creador, quien sale del anonimato para entregarnos una docena de pulcras canciones, que inspiran reposo, esperanza y sosiego. Sobre todo, por dejarnos dos joyas como “Memoria” y “Te espero”, gracias a sus hermosos arreglos de cuerdas, teclados y nostálgica interpretación. Música capaz de aliviarnos los pesares de la vida.
La música de Escalante, resume sus influencias “rock”, “blues”, “folk” y “country”, evocando por momentos a los 60s, el “hipismo”, los Beatles en su etapa psicodélica, así como ambientaciones bucólicas y sus cuerdas electroacústicas, punteos, solos e intensos órganos de rasgos delirantes. Memoria es un álbum embargado por la nostalgia, aquella que recala en el “paraíso perdido”, que alguna vez nos acompaña imaginariamente en nuestros viajes por carretera. Cuyas liricas cuentan historias de amor, añoranzas y demuestran cierto grado de sarcasmo. Trabajo que, si alguien busca un referente local y cercano, lo podríamos emparentar con el Cosmos (2014) de Pipe Villarán.  
Escalante no es un jovenzuelo, sino todo lo contrario, un hombre maduro, con un hogar constituido que, según él, “tenía un pendiente con la música”, pues Memoria es una colección de canciones, muchas de ellas, compuestas hace más de una década, otras son producto de la mezcla entre melodías y letras que estaban merodeando por ahí, y las restantes fueron escritas en su integridad durante la grabación.
Ayudaron a redondear la inspiración de Escalante para este trabajo, los reconocidos músicos peruanos, Saúl Cornejo y Manuel Cornejo Avalos (ex Laghonia y We all together, respectivamente), quienes fungieron como productores e instrumentistas en la grabación de Memoria y también contó con la participación de Miguel Angelasso Yance en los controles. A decir de Escalante, ellos “hacían magia en cada sesión”.
Si bien el disco tiene un prometedor arranque con la rocanrolera “Largo Tiempo”, la voz de Escalante luce poco convincente, sin embargo, los bellos arpegios de la bucólica sonoridad de “Memoria”, sus emotivos arreglos de violines, teclados, otorgándole una dimensión angelical al tema, así como su tierna interpretación, nos vuelca a prestarle mayor atención a lo que vendrá y su registro vocal. Así como sus interesantes letras, plenas de fantasía e ironía. Logrando un tema que sin temor a equivocarnos será una de las mejores canciones del año.
Otras piezas que nos resultan atractivas son, “Re Dedicatoria” por sus ambientaciones “hippie”, merced a su colorido órgano y sus melódicas guitarras. La resonante “Una vez más”, de hipnótica electroacústica y teclados delirantes.  La preciosa “Te espero”, cuyas introspectivas cuerdas de nylon, resultan una caricia que adormece nuestra sensibilidad, otra joya del disco, emotiva de principio a fin, un placer su escucha. Además, hay que resaltar sus virtuosos y hermosos arreglos de cuerdas, pianos, órgano y violines, recreando sonoridades mágicas a la perfección.
Las embelesadoras melodías de “Temporal”, el sonido rockero y corrosivo de “Declaración”, con su cadencioso bajo como motor, y las sonoridades acogedoras que ofrece la prolongada “Vencer por siempre la soledad”, pertenece a otro grupo de canciones que podemos tomar como referencias obligadas del disco. Si bien algunos temas parecieran haber sido cortado con la misma tijera, restándole variedad a Memoria, para nada mella balance final de este buen álbum.   

miércoles, 7 de marzo de 2018

IVÁN CASTRO: ELEGÍA POR PARTIDA DOBLE

Foto: Facebook del artista

El vocalista de Radiopostales, Iván Castro, acaba de lanzar dos discos, ambos unidos por la muerte de su padre, Eclipses y Ecos, donde deja el pop-rock que ensaya con su banda, para ir en pos de ambientes más reposados y reflexivos, pues la idea era hacer algo distinto.
A pesar que ambos EPs están inspirados en la misma temática, las circunstancias que rodearon su gestión fueron diversas. El primero, con plazos y metas definidas, mientras que el segundo contra el reloj, aprovechando la ocasión que se presentó para grabarlo, influyendo respectivamente en el resultado final, pues Eclipses exhibe un sonido más ecléctico y arriesgado, mientras que Ecos presenta uno más sencillo, pero de liricas contundentes.   
    
ECLIPSES
Como señalamos, inspirado en la pérdida de su progenitor, acaecida el año pasado, Castro comienza a componer y se sumerge en el estudio tamboril con Christian Vargas (Teleférico) para lo que en teoría iban a ser solo dos o tres canciones, terminó siendo un EP de siete temas, de melodías cálidas como la inicial “Eclipse de Arena”, gracias a sus cromáticas cuerdas y ensoñadores punteos, nos dan vistos que el músico va más allá. De la forma se perfila “Ríos de Memoria”.
En “Maldito Abril”, tras reposados riffs electroacústicos, se van infiltrando vaporosos teclados y una ambientación de rasgos calipso, dirigida por una coqueta trompeta, dejándose escuchar sobre el final la confesional frase, “…soy un hijo que extraña a su padre”.
Más ambientaciones reflexivas, pero siempre con coloridas guitarras como protagonistas, se suceden en “Lo que no pude decir”, “Cuentos para Dormir”, con psicodélicos arreglos, “Otro Domingo”, con ciertos guiños “surferos” y “33”.




ECOS  
Casi al terminar Eclipses, alguien le pasa la voz al músico sobre el estudio de André Moral, 447, para continuar con su trabajo compositivo, pero el tiempo y el dinero se convertirían en factores apremiantes, que contribuirían a afrontar con mayor crudeza la ausencia de su padre, siendo las letras todavía más directas.
Si bien el sonido de Ecos, como lo manifiesta su autor se presenta “…más simple en ejecución, pero más duro en escritura”, creemos que se trata de un trabajo más pulcro y melódico a pesar sus carencias.
En esta producción las composiciones son más explicitas sobre las características de su procreador, por ejemplo, con “El Sargento de la Policía Nacional”, podemos llegar a conocer sus gustos, intereses y pasiones.
Las emociones se intensifican con “Yo sé que va a tardar”, la minimalista “Que tire la primera piedra”, los taciturnos teclados de “Te volveré a ver”, la rockera “Ecos de arenal”, concluyendo con las nostálgicas cuerdas de “La última canción”.   
Confesionalmente, el artista ha dicho: “Quisiera aspirar al estilo propio, uno basado en melodías memorables y letras interesantes”. Eclipses y Ecos, son los primeros pasos firmes hacia su anhelo.
Iván estará iniciando una gira para promocionar su disco doble, que irá por Lima, Arequipa y Cusco. La cita en nuestra ciudad está pactada para el sábado 14 de abril en el Gebraü.



miércoles, 28 de febrero de 2018

HELADO INFINITO: CÓCTEL ITINERANTE


Foto: idea.me
Víctor Borget y Loreta Neira, eran dos mochileros, de Argentina y Chile respectivamente, a quienes el destino los unió en México para dar luz a su proyecto cuyo nombre evoca una eternidad gélida. Durante ese viaje grabaron temas de manera itinerante entre 2016 y 2017, que más adelante llegaron a ser parte de su álbum Canciones Dispersas.
El dúo tuvo la oportunidad de presentar su disco en la isla caribeña de Cozumel (México), Buenos Aires, La Plata, Montevideo, Santiago y Valparaíso, y a distintas ciudades europeas, en una improvisada gira, como buenos mochileros, por Bratislava (Eslovaquia), Liubliana (Eslovenia), Zagreb (Croacia), Paris y Caen (Francia), Londres (Inglaterra), Glasgow (Escocia), Copenhague (Dinamarca), Malmö (Suecia), Berlín (Alemania), Viena (Austria) y Budapest (Hungría).
Foto: idea.me
Pero la labor de Víctor y Loreta, no se ha limitado solo a crear música, sino a compartir su talento emprendiendo talleres de música, en lugares como Cozumel. Por diversas circunstancias, el dúo se mudó a Argentina, donde reunió un grupo de amigos para presentar el disco en formato banda, para tiempo después trasladarse a Chile y continuar con los shows.    
La música de Helado Infinito se caracteriza por su eclecticismo, donde sobre bases pop se fusionan diversos estilos como la electrónica, el hip-hop, folk o canción de autor.  “Para siempre es mucho”, tema inicial de su álbum, da fe de ello, por sus coloridas guitarras acústicas transitando sobre arreglos de vientos y “synths”. En “Encontrar” se exhiben una serie de “beats” y sintetizadores de rasgos minimalistas. Más arreglos de minimalismo sintético se desplazan en “Guau (hola)”, acompañando un susurrador fraseo cuasi rapeo. Mientras que en “Paraíso” unos atractivos arpegios y “loops” nos encandilan para introducirnos a un ambiente festivo de delirantes teclados y percusiones, y por momentos sonoridades “trance” y antillanas.  
“No bajes hasta la otra parte para nada”, es un tema que reúne una increíble variedad de estilos, como el “jazz”, “trip-hop”, “soul” y ambientaciones de electrónica ensoñadora, para sedarnos los sentidos. En “El día del sombrero nuevo”, la canción de autor se hace presente.
El “hip-hop” de hibrida electrónica asoma con “Mejor nos vamos (feat. Pitucardi)”, para denunciar la debacle ambientalista a manos de los humanos. Las sugestivas sonoridades “trip” de “Ahora”, preceden a voces robóticas y tiernas ambientaciones electro-pop. Finalmente, una base de enrarecidos sintetizadores sirve como plataforma para el “spoken word” de Loreta en la enigmática “Prefacio”, concluyendo con un desfile de “sintes”.

Canciones Dispersas nos ofrece un abanico de sonidos, capaces de llenarnos de entusiasmo, esperanza y alegría en un mundo venido a menos; es música que nos refugia en la utopía del relax, un verdadero coctel sonoro.
El dúo acaba de lanzar un nuevo single, "No quiero estar lejos", cuyos rasgos “folk” con retoques de “electrónica”, nos dejan en claro del intento de Helado Infinito por seguir ensayando con el eclecticismo sonoro para su segundo álbum.    


viernes, 23 de febrero de 2018

RED ULALUME: DANZAS SOMBRÍAS DESDE MÉXICO


REMAINS OF PLEASURE EP
RED ULALUME
EADLR (El arte de los Ruidos)
(2017)
Desde México la banda Red Ulalume se nutre de las influencias más grisáceas del “post – punk” ochentero para presentarnos su EP, Remains Of Pleasure, trabajo donde el cuarteto conformado por Janeth Campuzano (Voz), quien canta tanto en inglés como español, Fender Hipernucleante (Bajo), Jorge Moreno (Batería) y Miguel Díaz (Guitarra), construyen seis piezas embargadas por la melancolía.
Su formación se remonta al 2010, cuando versionaban a sus favoritos, hasta que en 2013 despegan con propias composiciones y van estructurando su gélido sonido, además de presentarse en diversos eventos del circuito “underground” azteca.

Desde el saque, el disco nos remonta a las sonoridades densas y tenebrosas de Bauhaus, con los punteos, de rasgos orientales, y guitarras galopantes de “Innerhate”, yendo sobre una contagiosa base rítmica, donde el bajo se convierte en la estrella del festín sonoro. Prosiguen, las melódicas cuerdas de “Crow”, evocando sus influencias Mission y The House Of Love, para ambientar un panorama melancólico, donde su vigoroso bajo marca la pista, para acompañar la densa y taciturna pieza.
“Huir” con su penumbroso bajo, a lo The cure, combinándose con el “hit-hat” y los riffs, consiguen una pista bailable, en medio de una nebulosa atmósfera, cuya oscura sonoridad nos propone emprender el escape de la soledad, volviendo más delirante nuestra “huída”, sus guitarras embriagadoras guitarras con altas dosis de “delay”.
Los portentosos redobles y atmosféricas distorsiones de “Disconnected”, con una vocalista furiosa y un bajista luciéndose nuevamente en primer plano, se convierta en otra incitación hacia la danza.  Los progresivos y melódicos arpegios y riffs de “Remains”, nos remontan a los de “Pretty Vacant” de los Sex Pistols, donde bajo y guitarra intercambian roles para dibujar parajes nostálgicos.   Mientras que el arranque de bajo de “Pleasure”, nos trae a la mente sonoridades Joy Divison, por su matiz lúgubre, así como la guitarra sigue expulsando ambientes apesadumbrados.  
Este EP, se encuentra resumidas aquellas oscuras melodías que se apoderaron de nuestra pubertad (para muchos), que nos hicieron delirar y danzar, revolcándonos con dolor.  

martes, 20 de febrero de 2018

FABRICIO ROBLES:PRECOZ Y SIN ETIQUETAS


DÓNDE
FABRICIO ROBLES
(2018)
La imagen de la portada, con la pareja mayor, marcada por las arrugas de los recuerdos, haciendo turismo por una avenida en estación otoñal, calza a la perfección con las nostálgicas melodías que transitan a lo largo del disco, donde la palabra “quiero”, se enarbola como el estandarte de Robles, por intentar plasmar sus anhelos, deseos y afectos.
Dónde es el segundo disco del cantautor limeño, ahora radicado en Buenos Aires, quien estrenó hace tres años, con tan solo dieciséis años, su EP Videotapes, una atractiva producción de seis piezas, cuya instrumentación electroacústica expulsaba melancolía, de sonoridades eclécticas, que algunos se animaron a señalarla como “folk” o pop barroco.  Sin embargo, su propuesta en este álbum, se ha visto enriquecida con una mayor instrumentación, que incluye arreglos de cuerdas, vientos y percusión, además de músicos de otras latitudes (argentinos), dúo de voces y ensayos con diversos estilos musicales, logrando una fusión musical exquisita y sofisticada, esquiva a la etiqueta.
Esta nueva producción, fue precedida por el lanzamiento del bellísimo single “Balance” (2017), cuyas emotivas cuerdas acústicas de rasgos “folk”, son retocadas por instrumentación de vientos. Dándonos así algunas pistas del intento de Robles por ampliar sus horizontes sónicos.
Volviendo al registro, éste se inicia con las melancólicas guitarras de “Anteojos”, asomándose sobre su final jazzísticos saxofones y trompetas. Más melodías embargadas por la añoranza, reproducen las ensoñadoras cuerdas electroacústicas de “Mandarina”, así como la nostálgica “Ligero”.
“Miraflores”, es una de nuestras favoritas, por sus finas cuerdas, acompañadas por taciturnos pianos, recreando preciosas sonoridades, haciendo también su aparición violines y cellos, para embelesarnos aún más el alma y como para rematarnos el dueto de voces que emprende con una voz fémina, que volverá más adelante.  Otra joya del disco es “Vértigo”, con sus iniciales coqueteos con la bossa nova y sobre la mitad del tema irrumpiendo percusiones de rasgos afro, mientras que la atmósfera criolla persistirá con el cuasi vals “Casa”, haciendo dúo nuevamente, incorporándose set de cuerdas y un hipnótico solo de viento. Otra hermosa pieza del disco, con su peculiar final de marinera.
Fabricio en Arequipa. Facebook del artista
Por la senda de la fusión prosiguen la acústica, con algunos solos de piano, “Tiene”, de contagiosa intensidad y el landó de “San Miguel”, sorprendiéndonos sus arreglos de vientos. Cierra la ensoñadora “Vueltero”, con su etéreo canto a dúo y sus progresivos arpegios de cuerdas eléctricas. Impecable final para tan refinada obra.
Robles logra a temprana edad (a las justas llegará a los veinte años), un disco maduro, de melodías impecables y de una versatilidad sonora admirable, que resulta innecesaria clasificar, pues podemos afirmar que su música hace lo justo, agradar y elevar el alma.      



RETROSPECTIVA